La no publicación de una ‘auditoría laboral’ crispa a trabajadores y oposición del Icomem

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ICOMEM_Gran Anfitearo detalle
Sede del ICOMEM, gran anfitearo.
J. Ruiz-Tagle Madrid

La cita para aprobar los nuevos presupuestos del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (Icomem) llegó bajo un clima de crispación. Tanto los sindicatos (UGT y Comisiones Obreras) como el principal grupo de la oposición (la candidatura de Guillermo Sierra) lamentaban, de forma general, la falta de transparencia que protagoniza la actual Junta Directiva y, en concreto, la existencia de una auditoría realizada sobre los trabajadores del colegio que, según los regidores, demuestra que sus salarios no están acompasados con el trabajo que realizan. La queja se sustenta porque la Junta Directiva no ha hecho pública los resultados de dicha auditoría, extremo al que no sólo están obligados si no que además la transparencia era una de las banderas de Sánchez Chillón en las últimas elecciones. En los nuevos presupuestos, y bajo los resultados de esta auditoría desconocida, sobre todo, por los interesados, se aprobó una reducción del porcentaje destinado a los sueldos de los trabajadores.

Al concluir la última Asamblea Ordinaria de Compromisarios la candidatura opositora con mayor representación remitió un escrito a la Junta Directiva en la que mostraban su preocupación por la falta de transparencia en este asunto. “Siendo conocedores de nuestras funciones como compromisarios de la Asamblea General —que según los estatutos es el órgano de máxima representación del Icomem y que tiene entre sus funciones la supervisión de la actuación de la Junta Directiva— entendemos absolutamente necesario conocer cuáles son los resultados de la Auditoría de Personal realizada recientemente, pues sólo así podremos entender de una manera objetiva cuál es la situación real del Colegio”, reza el comunicado. El escrito, realizado por Carlos Amaya, también insta a la Junta Directiva a convocar una Asamblea monográfica sobre la situación laboral para abordar el asunto.

A estas denuncias se suman también los sindicatos. “Desde hace tiempo se viene señalando a trabajadores, aduciendo su falta de competencia y su excesiva remuneración por una auditoría de puestos de trabajo que nadie, salvo ellos, ha visto. Queda en evidencia que la tan cacareada transparencia terminó el día en que se dejaron de publicar las actas de los plenos y desde el momento que dejaron de registrarse los acuerdos de las mismas en el Registro General”, aseveran los sindicatos. “Si realmente su objetivo es reducir el porcentaje del presupuesto que se dedica a la plantilla nos tendrán siempre en frente”, dicen.