Controlar la pandemia

Sandra Pulido

Madrid

| viernes, 24 de noviembre de 2017 h |

Más del 80 por ciento de los profesionales de enfermería en España se sienten estresados, mientras que el 50 por ciento asegura sentirse “quemado”.

Así se desprende del Estudio ‘Percepción del Estrés en los Profesionales de Enfermería en España. Comparativa 2012-2017’, que ha presentado el Sindicato de Enfermería, Satse.

Tras comparar el actual análisis con los resultados de hace cinco años, María José García Alumbreros, secretaria general técnica de Satse, ha constatado que “la situación no solo no ha mejorado sino que ha empeorado. Estamos llegando a una situación insostenible”.

En la encuesta, los profesionales alertan sobre sus malas condiciones laborales, así como del déficit de plantillas, lo que provoca un deterioro de la calidad asistencial que se presta a los ciudadanos. Reconocen que sufren un pésimo ambiente laboral y que no tienen tiempo ni recursos necesarios para prestar la atención más adecuada a sus pacientes.

Según los resultados, siete de cada diez sufre agotamiento emocional y ocho de cada diez considera que no hay personal suficiente y que no dispone del tiempo necesario en su jornada laboral para atender a los pacientes como desearía. “Tenemos profesionales quemados, agotados emocionalmente y sin tiempo”, denunciaba Alumbreros.

Esto se está traduciendo en que muchos miembros del colectivo enfermero estén manifestando dolencias y síntomas físicos como “tensiones musculares, angustia, problemas gástricos y trastornos del sueño” y al menos un 70 por ciento tiene dificultades en la toma de decisiones”, continuó la representante de Satse.

Asimismo, siete de cada diez (72 por ciento) cree que la atención a los pacientes ha empeorado. “Estos son los enfermeros que están cuidando de nosotros y como sigamos así van a ser ellos los pacientes”, resaltaba García Alumbreros.

Ante estos datos, Satse demandará a las distintas administraciones públicas que inviertan en los recursos humanos y materiales necesarios para mejorar la atención sanitaria y las condiciones de los profesionales de manera urgente.