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Una pandemia sin precedentes ha mostrado hasta qué punto es necesario que la Unión Europea tenga un sistema farmacéutico “a prueba de futuro y a prueba de crisis”. Europa avanza decidida hacia la adopción, prevista para final de año, de un nuevo marco para el sector farmacéutico europeo. Un marco que, además de garantizar el acceso, impulse su competitividad e innovación, que refuerce su capacidad manufacturera y garantice su autonomía estratégica. El primer paso ha sido la publicación de la ansiada hoja de ruta de la Estrategia Farmacéutica de la UE, que entre sus objetivos específicos incluye la necesidad de aportar por la Medicina Personalizada.

La Comisión Europea quiere apoyar la “innovación revolucionaria” no sólo mediante procesos de aprobación, compra y acceso oportunos. También facilitando su desarrollo sin perder de vista las necesidades de todos los pacientes, en especial aquellas que actualmente no están cubiertas. Ello también podría implicar revisar los procedimientos de desarrollo acelerado y de evaluación de medicamentos.

La Medicina Personalizada

En este objetivo ha dejado una huella clara la Covid-19, principal motivo del retraso en la presentación de la hoja de ruta de la Estrategia Farmacéutica de la UE. La Comisión cree que es hora de tener en cuenta las nuevas tecnologías para responder oportunamente a amenazas de salud pública como la pandemia actual sin comprometer la seguridad de los pacientes.

La hoja de ruta menciona la inteligencia artificial o el Real World Data, pero llama abiertamente a “considerar las oportunidades que brindan las terapias genéticas y la medicina personalizada”, por ejemplo ante el cáncer o enfermedades neurodegenerativas.

La apuesta por la Medicina Personalizada implicaría reforzar los mecanismos de cooperación y coordinación entre las autoridades reguladoras, sin perder de vista el Pacto Verde. Es decir, buscando al tiempo una reducción en la utilización de recursos —uso racional—, así como en las emisiones y en la contaminación de los medicamentos durante todo su ciclo de vida.

Consultas a la Estrategia

La Estrategia Farmacéutica de la UE pretende, como ya apuntó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a la comisaria de Salud, Stella Kyriakides, en su carta misión, combinar acceso e innovación. Desde esta perspectiva, la Estrategia no deshará nada. En cambio, sí sumará esfuerzos con otros ejes transversales de la Comisión. Concretamente, establecerá sinergias con la Estrategia Industrial para Europa, el Pacto Verde Europeo, el Plan Europeo contra el Cáncer y la Estrategia Digital de la UE.

La hoja de ruta recién publicada invita a recibir aportaciones hasta el 7 de julio de 2020. Como está ocurriendo también con el Plan Europeo contra el Cáncer, las contribuciones irán seguidas de una consulta pública al respecto. Esta consulta será integral. En ella podrán participar asociaciones de pacientes, profesionales sanitarios, industria farmacéutica y mundo académico.

También los ciudadanos particulares, así como las autoridades responsables de la política farmacéutica de los estados miembro. También los organismos de HTA, las autoridades de fijación de precios y reembolsos, los pagadores, los compradores públicos, socios y organizaciones internacionales y el Parlamento Europeo.