Pablo Echenique en la defensa ante el Pleno de la proposición de ley.

La Ley de Salud Mental registrada por Unidas Podemos ha conseguido el visto bueno la mayoría de la Cámara Baja y continuará su tramitación tras recibir este respaldo. El Pleno ha aprobado, en consecuencia, su toma en consideración con 96 votos a favor (PSOE, Más País, EH Bildu, PRC y Cs); 35 abstenciones (Entre ellas las de PP y PDeCAT), y ningún voto en contra. La iniciativa, que busca garantizar el derecho a la protección de la salud mental de todas las personas y regular el acceso a su atención, defiende entre sus medidas al establecimiento de un Centro Estatal de Salud Mental, así como a un incremento del número profesionales sanitarios especialistas de este campo.

Aunque ha destacado el consenso en la necesidad de un abordaje prioritario de la salud mental, los grupos parlamentarios han expresado sus diferencias en cuanto a la mejor forma de atajar los retos y necesidades que plantea

Desde el Grupo Socialista (GPS), socios de Gobierno junto a la formación morada, se esgrimió durante su intervención una postura favorable a la propuesta, caminando en paralelo al trabajo que ya desarrolla el Ejecutivo con la actualización de la Estrategia de Salud Mental. Así, la diputada Carmen Andrés Añón ha convenido la necesidad de dedicar a esta tarea “los recursos que necesita”. “Aprovecharemos esta ventana de oportunidad de hacer un debate amplio sobre la salud mental en el Congreso”, ha añadido.

Desde Ciudadanos, Guillermo Díaz coincidió en el “espíritu” acertado de la citada propuesta de ley. “Hay una buena intención y creemos que en el período de enmiendas se pueden solucionar cosas”, ha valorado. No obstante, el portavoz sanitario de la formación naranja ha advertido no saber si modificar el aparato legislativo es el camino más adecuado para acometer el problema de la salud mental. “El tabú, el estigma y el prejuicio operan en equipo para obviar un problema de primerísimo nivel”, precisó.

Por su parte, Juan Luis Steegmann, portavoz en la cámara de VOX, señaló que iniciativa morada introduce “una visión perniciosa” de la salud mental, donde ha afeado que la misma relegue el papel de los psiquiatras. “Este proyecto parte de una concepción que hunde sus pies en el lodo de la antipsiquiatría, poniendo detrás las bases biológicas y psicológicas e ignorando las causas neuroquímicas de la depresión, endógenas del trastorno bipolar o de la esquizofrenia”, indicó.

“Lo que necesita la salud mental es apoyo presupuestario real y tienen ahora una oportunidad con los fondos europeos”

Rosa Romero (PP)

Sobre la “pandemia silenciosa” de salud mental habló Rosa Romero para poner voz a la postura del Partido Popular. La también presidenta de la Comisión de Sanidad y Consumo en el Congreso remarcó que, a su juicio, “la mejor ley de salud mental es la ley de Presupuestos”. A este respecto, criticó que esta no naciera como una normativa conjunta del Gobierno y llegara únicamente a propuesta de Unidas Podemos. “La salud mental lo que necesita es apoyo presupuestario real y tienen ahora una oportunidad a través de los fondos europeos”, añadió.

‘Salvar’ el problema competencial, objetivo

El choque competencial ha sido la cuestión de fondo que ha unido a partidos regionalistas como ERC o PNV. De este modo, el representante del primer grupo, Francesc Eritja, ha confiado en que durante la tramitación parlamentaria de la propuesta de ley se aborde el marco competencial para respetar la autonomía de los gobiernos de las CC. AA. y se fije una financiación suficiente que permita desarrollar la normativa.

Por su parte, el segundo partido recordó que los RR. HH. de los sistemas sanitarios son competencia de las comunidades. En su lugar, la diputada de la formación nacionalista vasca, Josune Gorospe, ha abogado por un plan integral de salud mental en lugar de una ley como alternativa.


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