Almudena Fernández Madrid | viernes, 21 de octubre de 2016 h |

El Colegio de Médicos de Navarra pone en marcha un Plan de Capacitación Avanzada para futuros directivos de Unidades de Gestión Clínica (Cadugc) que comenzará el 27 de octubre con un taller dirigido a médicos sobre ‘Preparación e implantación de una Unidad de Gestión Clínica’. El director de esta iniciativa, Alberto Lafuente, explica a GM qué características tiene.

Pregunta. ¿En qué consiste el plan de Capacitación Avanzada para Directivos de Unidades de Gestión Clínica?

Respuesta. Es una nueva apuesta del Colegio de Médicos en la formación en gestión clínica, llevamos más de tres años apostando por esta línea.

El programa se ha diseñado con la experiencia de años de trabajo, analizando cuáles son las necesidades reales para la implantación de un área clínica en el contexto de la sanidad. José Ramón Mora Martínez se ha implicado en su creación, es un privilegio poder contar con uno de mis profesores de gestión en un proyecto de esta envergadura.

El programa aborda diferentes talleres, comenzando por valorar la posibilidad de implantación de unidades o áreas clínicas y, posteriormente, se abordará tanto la gobernanza como la planificación estratégica y operativa del área. En la última parte se formará sobre claves de los pactos de gestión, comunicación interna, sistema de información, evaluación de resultados, trabajo en equipo y no gestión en la innovación.

P. ¿Por qué cree que es necesario?

R. Se han abordado diferentes retos de gestión a lo largo de los años, desde el racionalismo planificador de los años 80 hasta la integración pasando por el gerencialismo. Todos estos pasos han ayudado a avanzar a nuestra sanidad en mayor o menor medida y todos ellos han estado envueltos en ciertas dificultades al inicio de su implantación.

Ahora nos toca adecuarnos a nuestra situación actual con pacientes con mayor expectativa de vida, mayores necesidades y más informados, con lo cual debemos afrontar esta realidad como una oportunidad para implantar nuevos sistemas de gestión donde el profesional sea más autónomo y protagonista; que lidere el cambio para llegar al mayor número de pacientes con la mejor calidad y utilizando los recursos necesarios. Todo esto, entendiendo que durante años y desde la propia facultad la gestión no ha sido materia de interés para los profesionales y siendo conscientes de que se dejaba en manos ajenas. Pero desde el Colegio pensamos que es éticamente necesario ayudar a formarse a nuestros colegiados para poder mejorar nuestra sanidad y, por lo tanto, aportar lo mejor a todos nuestros pacientes.

P. ¿Qué ventajas tendrá hacerlo para los médicos que lo cursen?

R. Algunos de los médicos podrán identificar sus respectivas áreas y ponerlo en práctica; otros, por el contrario, son el futuro de nuestra sanidad y serán los que nos empujen a modificar nuestro sistema para mejorarlo, considerando al paciente como eje principal del sistema.

Es un programa que busca la gestión del conocimiento, dirigido tanto a actuales directivos como a futuros, cuyo objetivo es mejorar la sanidad y, por lo tanto, la atención a nuestros pacientes.

Es tan importante la clínica como la gestión alrededor de la misma para poder ser más eficientes y eficaces, que en definitiva es para lo que nos preparan desde la facultad.

Algunos de los colegiados que se han ido formando dentro de las diferentes actividades que se han desarrollado ya en años anteriores, lo han podido poner en práctica, teniendo alguno de ellos responsabilidad directiva en este momento.

P. Empiezan ahora con el primer taller, ¿qué otras actividades llevarán a cabo?

R. A lo largo del año queremos llegar a poder impartir al menos los 12 talleres que forman parte del Cadugc. Como complemento al plan de capacitación, también desarrollaremos seminarios monográficos y mesas redondas, abordando temas de interés en gestión con el fin de acercarla a todos los profesionales y abrir un debate analítico y constructivo en diferentes temáticas.

En los tres años que llevamos de andadura dentro de la formación y acercamiento de la gestión clínica a los colegiados, han colaborado personas de gran prestigio en el ámbito nacional e internacional como Rafael Bengoa, José Ramón Repullo, Luis Ángel Oteo, José Soto o María Codesido y hemos realizado cursos de gestión básica, avanzada y por procesos con un éxito de asistencia y elevada satisfacción por parte de los asistentes.

Hasta el día de hoy han pasado por nuestras actividades formativas más de 500 colegiados en tres años, considerándolo un éxito y siempre basado en buscar la mayor calidad docente desde la experiencia de la bata.

P. ¿Cuál es la importancia de saber dirigir una UGC en un momento como el actual?

R. Conseguir que los médicos tengan la formación adecuada y conozcan las herramientas concretas para poder dirigir las áreas de gestión hace que se facilite mucho la eficiencia y mejore la calidad. Poder implementar gestión por procesos integrados facilita el día a día tanto al profesional como al paciente y disminuye la variabilidad con notoria mejoría de la calidad. Digamos que se establece por el médico un modelo de control de costes basado en la calidad de las actividades frente al control de gasto propuesto por la función gerencial tradicional.

La dirección de estas áreas debe recaer, en nuestra opinión, en los profesionales que tengan la experiencia clínica y la formación adecuada en gestión, capacidades de liderazgo, dinamización de recursos humanos e ilusión por mejorar. Se debe abordar todo ello desde la transparencia, la motivación y mejora continua con indicadores medibles tanto de procesos como de resultados.

P. ¿Qué ventajas tiene, en su opinión, una UGC frente a los modelos tradicionales?

R. Es una cuestión que está ahora mismo dentro de un debate intenso, es cierto que si hacemos lo mismo que siempre obtendremos los mismos resultados, por lo tanto hay que hacer algo distinto, reflexionado para cambiar y avanzar.

En definitiva es importante, hacer ‘la clínica más gestión y la gestión más clínica’, de tal forma que debemos caminar juntos y no de forma paralela para poder conseguir los mismos objetivos.

El debate se encuentra en las diferentes comunidades, porque han existido distintas experiencias, pero creo que es muy importante que exista este debate. Es cierto que debemos ir hacia la mejora continua de la calidad y para ello debemos realizar un modelo consensuado entre todos los actores. Debe existir un modelo transparente tanto para el profesional como para el ciudadano, donde se disminuya la variabilidad y mejore la eficiencia. Donde se estimule al profesional de una forma clara y honesta, se potencie la investigación e innovación y, en definitiva, se apueste porque el hecho de que paciente sea el centro del sistema no sea un tópico, sino una realidad.