M.P. Madrid | viernes, 30 de diciembre de 2016 h |


Las asociaciones se conforman como verdaderos representantes de los intereses del colectivo



Con esta herramienta se logra estandarizar el funcionamiento de las asociaciones de pacientes


La polémica sobre el Caso Nadia ha impulsado el debate sobre la transparencia en la gestión de los fondos económicos que los ciudadanos y la Administración destinan a reforzar la investigación o la atención sociosanitaria en diferentes patologías.

Ante la lógica desconfianza que ha podido suscitar este incidente, la Alianza General de Pacientes (AGP) destaca la importancia de contar con asociaciones que tengan entre sus principios básicos la transparencia y, entre otros puntos, rindan cuentas del destino de los fondos que reciben.

Desde su nacimiento, la AGP promueve la calidad y la transparencia en las asociaciones de pacientes, mediante el impulso de su norma de calidad CGRP-25, un requisito que ya reúnen o están en proceso de conseguir las cerca de 40 organizaciones que pertenecen o están en vías de integrarse en la alianza.

La norma, creada en 2006 y en fase de actualización, establece un conjunto de requisitos definidos por la organización en consenso con las organizaciones de pacientes, para garantizar que todas las entidades que la aplican llevan a cabo una serie de procedimientos de manera estandarizada. Estos requisitos son necesarios para la implantación de un Sistema de Gestión de la Calidad y la Responsabilidad Social en Organizaciones de Pacientes a la medida de estas entidades y pone el acento en los procesos de mejora continua.

Entre otros aspectos, la CGRP-25 exige la planificación de los procesos. Además, requiere el compromiso por la calidad desde la dirección de estas organizaciones, así como un enfoque orientado al usuario y a los grupos de interés.

Uno de los pilares de esta norma es la transparencia tanto en la gestión económica como administrativa.

A través de la norma de calidad GCRP-25, las asociaciones de pacientes se conforman como verdaderos representantes de los intereses de este colectivo. Su objetivo es conseguir un criterio preciso y diferenciador que resulte de utilidad para que todos los grupos de interés puedan identificarlas como interlocutores válidos y que generen la confianza necesaria en aras de una participación real de estos grupos en el ámbito sanitario.

Situaciones como las que se han conocido en las últimas semanas en relación al Caso Nadia sirven para subrayar la necesidad de que las entidades que respaldan a los pacientes puedan transmitir seguridad y confianza, lo que se garantiza a través de las asociaciones inscritas, organizadas y sometidas a procesos rigurosos como los que establece la AGP a través de esta herramienta.