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La propuesta anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que abre la posibilidad a las comunidades autónomas de establecer un estado de alarma si los presidentes autonómicos así lo consideran, no ha pasado desapercibida y ha tenido todo tipo de reacciones. La más reseñable ha sido la del presidente gallego, quien ha propuesto una reforma sanitaria como alternativa.

Madrid es una de las comunidades que se han mostrado abiertas a estudiar la propuesta del Gobierno, aunque la presidenta popular, Isabel Díaz Ayuso, ha descartado un “confinamiento total”. “Solicitaré todo aquello que haga falta si sirve para proteger la salud de los ciudadanos”, señaló. Pero no todos los presidentes se han mostrado satisfechos con esta medida del Gobierno. La consejera de Salud de Cataluña, Alba Vergés, descartó directamente la aplicación de un estado de alarma: “No es una herramienta imprescindible”.

El presidente de Murcia, Fernando López Miras, tampoco ha visto con buenos ojos la propuesta que ha calificado de “ineficaz”. En declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press, López Miras ha indicado que solicitar el estado de alarma para Murcia o para cualquier otra autonomía supondría que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, “fuera otra vez el mando único“, como ocurrió durante los meses del confinamiento. Y, según el presidente regional, ésta no es “la respuesta para frenar el avance de un virus que ataca y es letal”.

Cambios en la normativa de salud pública

En Galicia, Alberto Núñez Feijoó, presentará una alternativa a “17 estados de alarma”. En septiembre, el presidente gallego tiene previsto remitir al Gobierno central una propuesta de modificación de la normativa de Salud Pública con rango de ley orgánica. La Xunta está ultimando el texto que, según informa el diario ABC, se enviará al Parlamento gallego para su aprobación y posterior remisión al Congreso de los Diputados como Proposición de Ley.

Feijoó asegura estar “decepcionado” y lamenta haber vuelto a “la disyuntiva de estado de alarma sí o estado de alarma no”. A su juicio, el estado de alarma no es la solución para gestionar día a día una pandemia. Por ello, es partidario de una reforma sanitaria. Afirma que es necesaria una “legislación adecuada para gestionar la COVID-19 sin sobresaltos y sin necesidad de discutir decisión por decisión“.

El presidente popular ha hecho hincapié en que su propuesta es para “eludir responsabilidades”, sino todo lo contrario: dar instrumentos para asumirlas. Ese borrador, ha asegurado en rueda de prensa, está muy avanzado ya y concreta las competencias del Gobierno central y de las autonomías. A su vez, incluye las decisiones que adoptar una región sin ratificación judicial y cuáles las exigirían.