La Asamblea Mundial de la Salud (AMS) ha reconocido los avances realizados en los últimos dos años por los Estados Miembros para desarrollar un acuerdo sobre pandemias y fortalecer el Reglamento Sanitario Internacional (RSI, 2005). Los gobiernos reunidos en Ginebra para la 77.ª Asamblea Mundial de la Salud están en conversaciones para avanzar en estos dos esfuerzos, cuyo objetivo es aumentar la capacidad del mundo para prevenir y responder mejor a la amenaza de futuras pandemias.

Los Estados Miembros de la OMS acordaron continuar trabajando durante la 77ª Asamblea Mundial de la Salud, que se está celebrando estos días y que finaliza el 1 de junio, con dos objetivos principales, el primero finalizar el paquete de enmiendas presentadas hace unos meses al Reglamento Sanitario Internacional, (RSI) y el segundo acordar el momento, el formato y el proceso para concluir este acuerdo sobre la pandemia.

Durante la sesión de ayer, la Asamblea Mundial de la Salud, consideró por primera vez el punto 13.4 de la agenda sobre el proyecto de acuerdo sobre la pandemia. Los delegados reconocieron el extenso trabajo realizado por el Órgano de Negociación Intergubernamental (INB) liderado por los Estados miembros y la Oficina que dirige el trabajo, desde que los gobiernos lanzaron el proceso en diciembre de 2021 para desarrollar el primer acuerdo pandémico del mundo para evitar que se repitan los problemas de salud global. Impactos económicos y sociales de la pandemia de COVID-19.

Los Estados miembros han reiterado en esta Asamblea que el mundo necesita un acuerdo sobre pandemias basado en los principios de equidad, soberanía y prevención, preparación y respuesta, y para garantizar que las generaciones futuras estén protegidas de la amenaza de futuras pandemias inevitables.

Los Estados miembros de la OMS acordaron reanudar las negociaciones destinadas a finalizar el primer acuerdo mundial sobre pandemias el pasado 28 de marzo. La decisión se tomó al final de dos semanas de intensos debates liderados por los países sobre temas críticos destinados a hacer que todos los países del mundo estén mejor preparados y sean capaces de responder de manera efectiva y equitativa a futuras pandemias.

En todo caso la decisión final sobre la adopción de este instrumento internacional recaerá en los países miembros de la OMS. Una vez alcanzado un acuerdo, el instrumento será jurídicamente vinculante y se basará en la Constitución de la OMS.

El Reglamento Sanitario Internacional

Por otra parte, en cuanto a las enmiendas presentadas al RSI, fue un hito histórico para la salud pública mundial, que los Estados Parte acordaran el pasado 18 de mayo un paquete amplio e innovador de enmiendas a este Reglamento. Estas enmiendas se basan en más de 300 propuestas realizadas por países a raíz de la pandemia de COVID-19. Se propusieron mejorar la capacidad de los países para prepararse, detectar y responder a emergencias de salud pública de importancia internacional (ESPII), y forman parte del paquete que ahora se ha presentado en la Asamblea Mundial de la Salud.

El RSI, que fue adoptado por primera vez por la Asamblea Mundial de la Salud en 1969 y revisado por última vez en 2005, fue concebido para maximizar los esfuerzos colectivos para gestionar eventos de salud pública y, al mismo tiempo, minimizar sus perturbaciones en los viajes y el comercio. Tienen 196 Estados Parte, que comprenden los 194 Estados Miembros de la OMS más Liechtenstein y la Santa Sede.

Este proceso se ha desarrollado en paralelo a un proceso intergubernamental para desarrollar un acuerdo internacional sobre prevención, preparación y respuesta ante pandemias.

“El Reglamento Sanitario Internacional ha sido de gran utilidad para el mundo durante casi 20 años, pero nuestra experiencia colectiva en el uso de esta herramienta vital para la gestión de múltiples emergencias de salud pública, incluida la pandemia de COVID-19, ha demostrado áreas importantes en las que podrían fortalecerse para en beneficio de los 196 Estados Parte”, afirmó el Tedros Adhanom Ghebreyesus, director General de la OMS. “Esto es histórico. Los países se han unido en torno a mejores mecanismos internacionales para proteger a todas las personas del mundo y a las generaciones futuras del impacto de las epidemias y pandemias, con un compromiso de equidad y solidaridad. Agradezco a todos los Estados miembros su inquebrantable dedicación”, dijo en aquel momento Tedros.

Futuras pandemias

Un posible nuevo acuerdo sobre pandemias y el RSI enmendado serían instrumentos internacionales complementarios diseñados y negociados por los Estados Miembros para ayudar a los países a proteger mejor a sus pueblos contra futuras amenazas pandémicas. Los RSI se centran en desarrollar las capacidades de los países para detectar y responder a eventos de salud pública que podrían adquirir dimensiones internacionales, mientras que el borrador del acuerdo pandémico se centra en una respuesta internacional coordinada a las pandemias, con el acceso equitativo a vacunas, terapias y diagnósticos en el centro.

Porque tal y como advirtió la OMS el pasado 12 de febrero el mundo no está preparado todavía para enfrentarse a nuevas pandemias. “Tal como están las cosas, el mundo sigue sin estar preparado para la próxima enfermedad X, ni para la próxima pandemia”, aseguró Tedros en ese discurso. “Aunque se han logrado algunos avances, como las mejoras en la vigilancia, el Fondo contra Pandemias, la creación de capacidades en la producción de vacunas y el examen periódico que hemos puesto en marcha, el mundo todavía no está preparado para una pandemia”, añadió.


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