Ciudadanos lleva tiempo luchando por poner en marcha actuaciones urgentes en materia de Salud Mental en España. Ahora, esta formación en Europa reclama que la Comisión Europea presente una Estrategia Europea de Salud Mental.

Soraya Rodríguez, eurodiputada de C’s y portavoz de Salud Pública en el PE.

La eurodiputada de Ciudadanos y portavoz de Salud Pública en el Parlamento Europeo, Soraya Rodríguez, ha reivindicado una vez más a la UE que lance una estrategia con medidas sobre salud mental coordinadas en todos los países. “Está en juego el bienestar de los europeos, especialmente tras una pandemia que está afectando de forma grave a su estabilidad mental y emocional“, ha apuntado.

Precisamente, la eurodiputada ha lanzado este mensaje durante la celebración de la Semana Europea de la Salud Mental y ha apostado por aprovechar estos días para exigir medidas que “ya eran necesarias antes de la pandemia, pero que la crisis hace urgentes porque los problemas se están multiplicando”.

“A pesar del enorme impacto en la vida y el bienestar de las personas, los trastornos de salud mental siguen siendo una de las áreas de salud pública más desatendidas y una prioridad relativamente baja en toda la UE”, ha denunciado Soraya Rodríguez. Por ello, ha instado a la UE a colocar la salud mental en el centro de sus prioridades políticas. “Hay que mejorar la resiliencia, la coordinación y los recursos de nuestros sistemas de salud mental a todos los niveles. No existe una verdadera salud, sin salud mental“.

La “otra pandemia” en España

C’s califica el problema de la salud mental como la “otra pandemia”, agravada por la de COVID-19, que sufre toda Europa y, en concreto, España.

En octubre de 2020, Soraya Rodríguez, junto a la Sociedad Española para el Desarrollo y Estudio de la Psicología (SEDEP), presentó un informe sobre la situación en nuestro país. Tras los primeros meses de pandemia, el resultado de la investigación mostraba que un 30 por ciento de la población general ya sufría ansiedad y sintomatología depresiva, y el 60 por ciento en el caso del personal sanitario

Rodríguez destaca que los niños y los jóvenes han resultado especialmente afectados. “Han desarrollado más ansiedad y hostilidad durante las cuarentenas, especialmente los de menor nivel socioeconómico”.

Y es que a los problemas de bienestar emocional de los ciudadanos también hay que sumar el coste económico que acarrean estas enfermedades, cifrado en unos 600.000 millones de euros antes de la pandemia, según la formación naranja. “Es un argumento más para reclamar a la UE que se ponga en marcha cuanto antes para dar a la salud mental el protagonismo que debe tener en la recuperación tras la COVID-19”, ha expresado la eurodiputada. 

Decálogo sobre Salud Mental

Desde el arranque de la legislatura, antes de que estallara la pandemia, Soraya Rodríguez venía planteando la necesidad de adoptar una Estrategia Europea de Salud Mental, muy demandada también por las asociaciones de pacientes y los profesionales del sector.

Ahora, con motivo de la celebración de esta Semana Europea, la eurodiputada ha preparado en nombre de Renew Europe un decálogo sobre salud mental que recoge esta y otras iniciativas para su puesta en marcha.

10 medidas por el bienestar emocional de Europa

  1. La Salud mental como prioridad política. La salud mental y el bienestar deben tener una mayor prioridad en el debate político y en las agendas europeas de política sanitaria y social. Un enfoque horizontal que compartan todos los Estados miembro, de forma coherente y coordinada, que impregne todas las acciones políticas: empleo, educación, migración, asuntos sociales, medio ambiente, etc.
  2. Estrategia europea de Salud mental. La UE debe aprobar una estrategia específica de Salud mental, que asegure una inversión adecuada en prevención y tratamiento, impulse la legislación necesaria, reduzca las desigualdades entre países, establezca indicadores de referencia para Europa, y que cuente con las personas afectadas y sus familias en las nuevas políticas de salud mental. Es imprescindible que se apueste por actividades de prevención y sensibilización a gran escala, porque a la larga será mucho menos costoso que tener que invertir en tratamientos.
  3. Una gran encuesta sobre la Salud mental en Europa con Eurostat. Para abordar esta crisis de salud pública, es imprescindible disponer antes de datos actualizados, realistas y segregados a nivel de la UE para plantear soluciones eficientes, pero ya antes de la pandemia había una gran carencia de información para obtener una imagen completa de la salud mental y el bienestar en Europa. Es necesario que Eurostat aborde una gran evaluación de los efectos de la pandemia en la salud
    mental de los europeos desglosada por grupos de población y con especial atención a los profesionales
    sanitarios y de primera línea de lucha contra al COVID19. De este modo estaremos en condiciones de sacar conclusiones para desarrollar programas de salud mental mejores y preparar a Europa para futuras pandemias o catástrofes.
  4. Refuerzo de los servicios de salud mental. En lo más duro de la pandemia y mientras crecían los problemas psicosociales de los europeos, los servicios de salud mental se interrumpieron. Deben ser considerados por tanto servicios esenciales. Es necesario que estén preparados para adaptarse rápidamente a situaciones cambiantes y atender a todas las personas con independencia de su situación económica. Para ello, la UE debe garantizar el acceso universal, no discriminatorio y equitativo a los servicios de salud mental y atender especialmente a las personas de edad avanzada, para evitar su soledad y aislamiento.
  5. Respuesta ante las emergencias. La UE tiene que integrar la atención en salud mental en la respuesta y preparación integral ante emergencias. Sería conveniente incluir a profesionales de la salud mental en los organismos y planes nacionales que se crean ante situaciones críticas, que ofrezcan su experiencia y conocimientos para que la salud mental forme parte de la estrategia y las
    soluciones. También hay que facilitar el acceso a una asistencia psicológica virtual y remota
    durante las emergencias si no es posible un servicio presencial.
  6. Soluciones digitales de I+D para la atención remota: las plataformas digitales y la telemedicina. El apoyo, diagnóstico y el tratamiento para la salud mental ha sufrido graves alteraciones por la pandemia y el acceso a ellos se ha visto muy restringido. La UE debería respaldar la investigación y la innovación en este terreno, ampliando e integrando soluciones digitales
    como la atención remota, la telemedicina (líneas de atención, consultas en línea), para que estas complementen los sistemas de salud nacionales. En paralelo, es fundamental que la UE mejore el conocimiento de la disponibilidad de herramientas digitales preventivas, que ya están a disposición, en especial en el caso de los jóvenes.
  7. Sin discriminación. Contra el estigma. Los problemas de salud mental y el estigma asociado, incluso dentro del sistema de salud y entre los profesionales sanitarios, se ha identificado como un importante obstáculo para el tratamiento y la recuperación. Hay que hacer frente a este estigma que deriva en discriminación mediante una campaña en toda la UE para sensibilizar sobre la salud mental, eliminar clichés y estigmas, fomentar el diálogo.
  8. Salud mental ante los nuevos modelos de trabajo. Los lugares de trabajo ofrecen una gran oportunidad para mejorar la salud mental de los europeos y prevenir enfermedades, mediante la promoción de entornos positivos y cuidando el desarrollo de la digitalización, que tiene grandes ventajas al mismo tiempo que puede suponer una amenaza para el bienestar y el equilibrio entre trabajo y vida privada. Se logrará además evitar una carga económica asociada a pérdida de productividad, absentismo y bajas laborales, que tienen un peso elevado en el PIB.
  9. La enfermedad mental, también objetivo del ECDC. Es necesario que el mandato del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) se amplíe a las enfermedades no transmisibles, con especial atención en las enfermedades de salud mental. De esta manera, el ECDC podrá vigilar los efectos de la actual y de futuras pandemias sobre los pacientes afectados por enfermedades de salud mental.
  10. 2023, Año Europeo de Salud Mental. Que la Comisión Europea declare 2023 como ‘Año europeo de la salud mental’, una forma de reconocer el deterioro cada vez mayor de la salud mental de los europeos, de concienciar sobre estas enfermedades, de luchar contras los estigmas que
    arrastran estas enfermedades. Necesitamos recuperar la economía y la salud, pero no habrá
    salud si no hay también salud mental.

También te puede interesar…