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G.Fernández/C.M.López | miércoles, 03 de octubre de 2018 h |

España sigue considerando ‘novedad’ lo que Europa asume con práctica habitual. Esta afirmación sintetiza la realidad en el acceso a los Anticoagulantes Orales de Acción Directa (ACOD). En los últimos meses, Europa ha actualizado sus guías de práctica clínica con nuevas indicaciones que difieren con las del último informe de posicionamiento terapéutico (IPT) que en 2016 actualizó la Agencia Española del Medicamento. Hay que recordar que esta actualización no estuvo exenta de polémica, ya que no incluyeron las recomendaciones de las diferentes sociedades científicas. Ahora, los especialistas han vuelto a solicitar que se les tenga en cuenta de cara a las nuevas evidencias científicas que amplían el uso de los ACOD en determinadas situaciones clínicas.

GM ha recogido las peticiones de las diferentes sociedades —SEN, SEC, Semergen, SEMG— y de pacientes —AMAC—. Así, todas coinciden en las inequidades en el acceso a estas terapias, debido a las actuales limitaciones por parte de la Administración. “El IPT actual es bastante restrictivo e impide al clínico prescribir el mejor fármaco para cada paciente”, aseguran.

Tal y como apuntan los expertos es fundamental que el IPT contemple el riesgo hemorrágico en todos los pacientes, ya que de manera global, “hay pacientes que tienen un riesgo alto de sufrir estas complicaciones”.

Europa vs España

Las guías de práctica clínica Europeas incluyen en su reciente actualización “abandonar el término de Fibrilación Auricular no valvular (FANV) y hacer referencia a la lesión específica subyacente en referencia a la posible utilización de determinado tratamiento anticoagulante”, mientras tanto, el IPT sigue haciendo referencia a la FANV para especificar los tipos de tratamiento. Además, llama la atención de que en el informe de posicionamiento terapéutico solo siga contemplándose la indicación preferente de ACOD únicamente en pacientes con FANV.

Otro de los puntos en los que los que las sociedades científicas hacen hincapié es que en España “no se incluyen a los pacientes con cardiopatía isquémica reciente ni con FA y tampoco a los enfermos que tienen que ser sometidos a cardioversión”.

Por otra parte, desde atención primaria destacan las inequidades entre comunidades autónomas en la prescripción de estos tratamientos. “Precisan de visado, siendo necesario en varias comunidades remitir al paciente al especialista hospitalario para el inicio del tratamiento”. Hay que recordar que hace un año la Comunidad Valenciana comenzó a dar pasos en este sentido al incluir a los profesionales de primaria en la prescripción de estos medicamentos. Este decreto, firmado por la actual directora general de Cartera Básica de Servicios y Farmacia del SNS, Patricia Lacruz, supuso un avance en términos de acceso.

Con todo, los profesionales sanitarios reiteran que “dado el nivel de evidencia y las recomendaciones de las guías de práctica clínica, es necesario que se revisen y se actualicen las limitaciones de uso y financiación en el SNS, descritas en el actual IPT”.