C.M.L. Madrid | viernes, 22 de febrero de 2019 h |

Las enfermedades hepáticas son una causa global de morbi-mortalidad. Cerca de 800 millones de personas en el mundo padecen algún tipo de enfermedad hepática y se calcula que 2,2 millones fallecen al año por esta causa. José Luis Calleja analiza su impacto.

Pregunta. ¿Cuál es el impacto de la enfermedad hepática en la salud pública?

Respuesta. A diferencia de otras enfermedades como el cáncer no hay un ritmo de decrecimiento, al revés, se están incrementando cada vez más. La hepatitis C era, hasta hace unos años, la causa más frecuente de cirrosis de cáncer o necesidad de trasplantes. La hepatitis B es la causa más frecuente de enfermedad hepática a nivel mundial, a pesar de que existe una vacuna. Por último, la enfermedad por depósito de grasa que es una enfermedad que está creciendo, ya que está ligada a la epidemia de obesidad y diabetes. Este es una problema clínico relevante en EE.UU. y en España vamos por detrás, y se supone que o se toman medidas preventivas o realmente en poco tiempo tendremos un problema clínico serio en relación con la mayor frecuencia de la obesidad infantil, y con la diabetes asociada a esta obesidad en la población general.

P. ¿Dónde hay que poner el foco en VHC?

R. Los cribados y la educación a pacientes y médicos de familia es clave. Unas estrategias que deberían estar recogidas en un Plan de Eliminación, recogiendo la experiencia de otros países. Por ejemplo, el Gobierno Francés ha puesto en marcha un plan recomendando haciendo un test de hepatitis C y B a toda la población al menos una vez en la vida, y además ha facilitado que el test sea gratuito y que esté disponible para toda la población. Habrá que aprender de experiencias cercanas para diseñar un plan de eliminación.

P. ¿Se está avanzando en el diagnóstico en un solo paso?

R. La mayor parte de hospitales cuentan con este tipo de diagnóstico.

P. Acercar estos tratamientos a los pacientes vulnerables, ¿debería ser una prioridad?

R. Son pacientes que vienen recogidos en las guías clínicas como pacientes prioritarios, ya no solo por un aspecto individual sino porque son la fuente de nuevas infecciones. Tenemos que tener claro que para conseguir eliminar la enfermedad debemos evitar tener nuevas infecciones. Los pacientes que pertenecen a colectivos vulnerables son los primeros pacientes que debemos tratar. Son colectivos que tienen más dificultades para acudir al hospital y por tanto, debemos ser capaces de acercar el tratamiento a los centros de adicciones, etcétera.