GM Madrid | jueves, 06 de octubre de 2016 h |

La Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (Facme) ha organizado una nueva edición de sus jornadas sobre gestión clínica, en esta ocasión bajo el título ‘Qué es y qué no es la gestión clínica. La perspectiva de los profesionales’. El encuentro trata de acercarse a una definición consensuada de un proceso de gestión que, con la implicación de los profesionales sanitarios, está llamado a optimizar la eficiencia en la atención sanitaria.

Así, profesionales sanitarios, gestores y administradores públicos han debatido sobre el estado de desarrollo e implementación de la gestión clínica en la sanidad española y, más en concreto, en el Sistema Nacional de Salud. El objetivo es dar voz a los profesionales sanitarios en un asunto en el que, aseguran, tienen mucho que decir. “Ellos son los auténticos protagonistas”, explica Carlos Macaya, presidente de Facme. “Son ellos quienes asumen la responsabilidad y también la toma de decisiones a la hora de distribuir y de utilizar los recursos materiales y humanos; ellos tienen el conocimiento del proceso con el paciente y deben adquirir otros conocimientos añadidos en materia de gestión para desarrollar la clínica de la forma más eficiente posible”. Y si bien Macaya admite que algo se ha avanzado en este aspecto en los últimos años con la crisis económica, porque “hay que buscar la eficiencia como recurso para resolver los problemas de financiación”, lamenta que “ahora se ha relajado”.

Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Madrid, Miguel Ángel Sánchez Chillón, hace hincapié en que “efectivamente somos los médicos los que tenemos el papel más importante en la gestión tanto de los recursos como del tiempo y por lo tanto, de las listas de espera y debemos implicarnos en ello”. Cree que se debe dar un paso más en la profesionalización de los médicos en esta materia y por ello, “el Icomem tiene en mente desarrollar un programa de formación específico para que seamos los que estemos en los puestos directivos de los centros sanitarios”.

El vicepresidente de Facme, Fernando Carballo, ha afirmado que “la gestión clínica no es una forma de ordenar los servicios clínicos que pretenda llevar a los profesionales sanitarios a un modelo orientado a la gestión de los recortes, eliminando los conceptos de autonomía en la toma de decisiones”. “Se trata de trasladar la responsabilidad, el control de los medios humanos y el manejo de los recursos económicos a los profesionales en la gestión micro de los servicios asistenciales para conseguir un incremento de la eficiencia; que sean ellos los que tomen decisiones informadas, responsables y orientadas a la sostenibilidad del SNS”. En definitiva, lo que se busca es trabajar al servicio de la calidad y la mejora de la atención sanitaria.

A lo largo de la jornada se ha abordado la digitalización en Sanidad, la investigación en resultados de salud y las recomendaciones derivadas para el Sistema Nacional de Salud, así como un amplio abanico de vivencias que sirven de modelo y análisis a los asistentes. “Los responsables de los primeros proyectos en gestión clínica han explicado cómo han sido sus experiencias concretas y cuáles han sido los resultados. Ahora que ya hay experiencias, es fundamental que se difundan, si bien posteriormente se podrían hacer estudios que recogieran lo que se está consiguiendo, su impacto económico, etc.”, ha sugerido Antonio Zapatero, tesorero de Facme.

En este sentido, el Dr. Zapatero ha señalado que los diferentes estudios llevados a cabo por varias sociedades científicas, con el apoyo de la Fundación IMAS, para poner de manifiesto cómo se correlacionan aspectos de estructura con otros sobre resultados y calidad son, “sin duda, una forma muy buena para saber lo que estamos haciendo a través de indicadores concretos”. Un ejemplo es su experiencia al frente del proyecto de Recursos y Calidad en Medicina Interna, Recalmin.

Modoaldo Garrido, vicepresidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud, Sedisa y director gerente del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, ha recordado que la gestión clínica es uno de los pilares que sustentan el cambio participativo en la gestión de los centros hacía la autonomía y el buen gobierno, y que para avanzar en esta dirección se requiere “establecer el marco normativo específico que garantice que los centros puedan disponer de la estructura que deberá dirigir y supervisar su gestión y su funcionamiento, si fuera necesario”, y defiende el nuevo modelo para “moderar los excesos intervencionistas generados por el modelo tradicional y mejorar la calidad del proceso de negociación con el financiador, así como enriquecer las decisiones en la gestión de las políticas de personal”.