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J.R-T Madrid | viernes, 02 de diciembre de 2016 h |

La sanidad de las comunidades autónomas respirará en 2017 algo mejor de lo que esperaba. El objetivo de déficit para el próximo ejercicio se situará en el 0,6 por ciento tras unas arduas negociaciones entre el Gobierno y el PSOE. El primero insistía en la necesidad de ajustar hasta el 0,5 mientras que el segundo buscaba dar oxígenos a sus comunidades y obtener el 0,7. Al final, el punto medio dio salida a las conversaciones.

El pacto llegó mascado al Consejo de Política Fiscal y Financiera. “¿Se acuerdan de cómo eran los Consejos de Política Fiscal del 2012? Pues ahora no tienen nada que ver”, aseguró el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en la rueda de prensa posterior. Que el techo de gasto se sitúe en el 0,6 por ciento sólo tuvo la objeción de Cataluña, Valencia y Baleares, mientras que las cinco comunidades gobernadas por el PP, junto a Canarias, votaron a favor y el resto de las socialistas se abstuvieron.

Con este acuerdo, las comunidades autónomas dispondrán de una décima más para poder endeudarse. El dinero será empleado en las políticas sociales, por lo que la sanidad se verá reforzada con este nuevo objetivo de déficit. Las regiones que votaron en contra solicitaron más del doble del objetivo pactado y argumentaron que el problema es que se encuentran infrafinanciadas, además de la ‘herencia recibida’. “El PP dejó un déficit del 2,59 por ciento en 2015 y en 2016 estaremos en el 1,4. No gastamos ni la media de todas las comunidades y generamos déficit, así que es un problema de ingresos… yo no quiero que los valencianos estén maltratados en sus servicios básicos”, ha protestado el consejero valenciano Vicent Soler, que ve “imposible” cumplir con el 0,6 por ciento.

Este 0,1 por ciento significa, en términos económicos, unos 1.000 millones de euros a nivel nacional. Las dificultades (o recortes) que tengan que efectuar las comunidades dependerán en buena parte de su cumplimiento en este 2016 además de las negociaciones que el ministro Luis de Guindos resuelva en Bruselas. Montoro garantizó un día antes de la reunión con las comunidades autónomas que el proyecto presupuestario que el Gobierno elaborará con este nuevo objetivo de déficit no implicará reducciones del gasto en Servicios Sociales y “prácticamente ninguno” en el gasto público general.

A pesar de haber relajado la exigencia de déficit para el curso 2017, el Gobierno se ha mantenido firme en la consolidación fiscal hasta el final de la década. De esta forma, el objetivo para 2018 será del 0,3 por ciento y en 2019 se alcanzará el 0. También se ha establecido el objetivo de deuda pública de las comunidades: un 24,4 por ciento del Producto Interior Bruto en 2016, un 24,4 en 2017, un 24,1 en 2018 y un 22,7 en 2019.