El segundo Pleno del Senado del año ha dado la espalda a la iniciativa de Ciudadanos en materia de salud mental. La falta de entendimiento sobre cuestiones como el ámbito competencial para llevar a cabo determinadas actuaciones y su pertinencia han frenado así el acuerdo sobre esta iniciativa. Así, el juego político ha impedido sacar adelante un texto que recoge algunas de las demandas principales de los especialistas en salud mental; entre ellas, aquellas relacionadas con una mayor inversión en prevención o el trabajo en un Plan Nacional de Prevención del Suicidio.

La moción consecuencia de interpelación, defendida por la senadora de la formación naranja, Ruth Goñi, continuaba así la estela de medidas concretas que la misma trajo ya en la primera sesión de 2021 en la Cámara Alta. Así, en esta línea, ha expresado la necesidad de acometer actuaciones urgentes para frenar el impacto de la pandemia en este espectro, como una ola silenciosa que precisa ser visibilizada.

Ruth Goñi (GPCs) durante la defensa de la moción.

“Invertir en prevención y detección temprana debe ser el pilar fundamental también para combatir los efectos”, ha indicado Goñi, quien ha recordado que “cada euro invertido en prevención ahorra entre 4 y 7 euros en atención sanitaria intensiva u hospitalaria, y permite reducir riesgo de sufrir patologías”.

Al mismo tiempo, la senadora de C’s ha subrayado que los pensamientos suicidas han incrementado entre un 8 y un 10 por ciento especialmente en personas jóvenes, como uno de los colectivos especialmente vulnerables -entre otros también destacados- a este tipo de problemas de salud mental, especialmente en el contexto actual.

No obstante, aunque el fondo de la propuesta parecía convencer a la mayoría, la forma ha dado de bruces con las convicciones de algunos partidos. También se ha topado con la negativa socialista, que ha esgrimido la suficiencia del actual trabajo del Ejecutivo central en esta línea como argumento para votar en contra de las reivindicaciones de Ciudadanos.

Choque de posturas en una iniciativa “con mimbres”

En el sufragio final, el texto se ha votado con la incorporación de las enmiendas del Grupo Parlamentario Popular, Grupo Parlamentario Mixto y el Grupo Parlamentario Izquierda Confederal. Aun así, 147 noes y 4 abstenciones, frente a 107 síes han terminado por tumbar la propuesta. Algo que ha sido lamentado desde Más Madrid, donde se hacía referencia a la oportunidad perdida con respecto a una propuesta “con mimbres”.

Desde Geroa Bai, por ejemplo, se han mostrado de acuerdo con casi todo, excepto con la inclusión en la redacción de la Tarjeta Sanitaria Única. “Si hay diferencias es porque en algunas CC.AA preferimos hacer impuestos a la europea y dedicar los mismos al bienestar de la ciudadanía”, ha señalado el senador Joseba Koldobika Martínez.

En este sentido, Goñi ha apuntado que la mencionada Tarjeta fue aprobada en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), por lo que será una realidad. “Siento mucho que por este tema los grupos nacionalistas no nos vayan a apoyar. Seguiremos tratando de convencerles”, ha indicado.

“No necesitamos más coordinación con el Gobierno central, necesitamos más recursos que es de lo único que no habla esta moción”

Josep María Matamala, senador de JxCat (GPN)

Por su parte, el GPV ha recordado que la salud es competencia de las CC.AA y por tanto está descentralizada. “La responsabilidad de cada una de las políticas recae en quien es competente para desarrollarlas”, ha apuntado su representante en la Cámara, Nerea Ahedo. En esta la misma dirección ha apuntado el GPN, que mediante Josep María Matamala ha reseñado la necesidad de más recursos y no de más coordinación con el Gobierno central.

En última instancia, el Grupo Socialista ha señalado que el Gobierno de España hace ya una apuesta firme para cuidar la salud mental. “Por eso está trabajando en la nueva Estrategia Nacional de Salud Mental, en la cual se aborda la prevención del suicidio como tema preferente, y reconoce la vulnerabilidad de los adolescentes”, ha enumerado la senadora Susanna Moll Kammerich.

La batería de medidas a las que instaba la moción

  • Plan Nacional de Prevención del Suicidio, con especial atención a jóvenes.
  • Estrategia Nacional de Prevención de los Trastornos de la Conducta Alimentaria, también con especial atención a jóvenes y niños.
  • Eliminar tabúes y prejuicios ante la salud mental mediante la colaboración con figuras de referencia para niños y adolescentes.
  • Avanzar de una vez en la creación de la especialidad de Psiquiatría del Niño y del Adolescente.
  • Mejorar el ratio de psicólogos, en el marco del debate sobre el refuerzo de los recursos humanos del Sistema Nacional de Salud, junto a las ratios de enfermería y terapia ocupacional.
  • Inclusión de la atención psicológica en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud de forma progresiva.
  • Formación en detección y prevención de problemas de salud mental a orientadores escolares y profesionales a través de sesiones específicas, así como protocolos de actuación y alerta temprana en colaboración con las autoridades sanitarias
  • Impulsar en el Consejo Interterritorial del SNS, y de forma conjunta con las Comunidades Autónomas, la puesta en marcha de proyectos piloto sobre prevención de problemas de salud mental.
  • Mejorar la educación en salud para fomentar un consumo responsable de fármacos.
  • Plan de Choque para paliar los efectos de la pandemia en la salud mental, con actuaciones en diferentes fases. En primer lugar, entre profesionales sanitarios.
  • Puesta en marcha de la Tarjeta Sanitaria Única que Ciudadanos consiguió incluir en los PGE 2021 para garantizar una atención psicológica y psiquiátrica sin discriminación territorial entre pacientes, vinculándolo a la Historia Clínica Digital y garantizando su interoperabilidad.

El eco de la salud mental en el Congreso

Que el impacto de la pandemia en la salud mental es uno de los grandes problemas tras la COVID-19 es un tema que cada día encuentra más focos. Por ejemplo, la no fructificación de la moción en el Senado ha sido reprendida por la lideresa del partido proponente, Inés Arrimadas. Mediante una respuesta dura y contundente vía Twitter, la máxima mandataria de C’s ha tachado de “triste y lamentable” la negativa a impulsar la propuesta de su formación. Todo ello acompañado de un análisis en el que ha reflejado esta misma publicación de GM.

Precisamente, el eco de la salud mental ha resonado a través de la voz de otro partido en la Cámara hermana, en el contexto de la sesión de control al Gobierno. Iñigo Errejón, diputado por Más Madrid en el Congreso, hizo así una exposición de motivos por los que esta ola silenciosa merece una mayor atención e inversión de parte de lo público. “Una petición que le hacemos al Gobierno y al Estado, algo que la vacuna no va a curar“, arrancó.

De esta manera, ha hecho alusión a la cuarta ola de problemas de salud mental, más allá de la fatiga emocional mencionada por Pedro Sánchez. “El 65 por ciento de la sociedad padece de ansiedad o tiene cuadros depresivos. El suicidio es la primera causa de muerte no natural, doblando ya a los accidentes de tráfico. En España, el Sistema de Emergencias Médicas ha registrado este año un 130 por ciento más de consultas sobre depresión, malestar emocional y ansiedad“, argumentó.

Así las cosas, Errejón pidió al Ejecutivo adelantarse a esta cuarta ola “multiplicando los psicólogos en el sistema público, porque la salud emocional no puede depender del dinero que tenga tu familia”.


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