Más allá de España, la situación que vive la atención primaria es motivo de preocupación, análisis y acción. Así sucede desde hace tiempo también en Reino Unido, donde el reto de la presión asistencial -común en todos los países del entorno nacional- no le es ajeno. Su primer ministro, Rishi Sunak, se reunió en enero del presente año con los responsables de la sanidad pública y con expertos del sector de la sanidad en aras de mejorar el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas inglés). Ahora, meses más tarde, se han presentado los puntos clave sobre los que pivota el anunciado Plan de Recuperación de Atención Primaria.

A principios de año, el máximo mandatario británico vivía cómo los sanitarios protagonizaban multitud de huelgas en las que expresaban su malestar con el funcionamiento del NHS; centrase en su mejora a largo plazo y aliviar las presiones inmediatas, como el incremento de casos de COVID-19 y gripe se ubicaba así en su agenda.

“Con una población que envejece, sabemos que necesitamos ampliar y transformar aún más la forma en que brindamos atención a nuestras comunidades locales y hacer que estos servicios sean aptos para el futuro”, ha apreciado Amanda Pritchard, directora ejecutiva del NHS.

Aliviar las listas de espera se encontraba así entre las promesas clave de Sunak en el arranque de 2023, que ahora responde con un “paquete audaz e innovador” de medidas para cambiar significativamente la forma en que funciona el sistema inglés. El objetivo, según reza el comunicado público del gobierno, es mejorar el acceso de la población al primer nivel asistencial.

“Acabaremos con el ajetreo de las 8:00 horas, asegurando que a los pacientes se les dé una cita inmediatamente cuando llamen o se les indique un servicio más apropiado, como NHS 111 o su farmacia local”, explican. La clave de ello reside en la ampliación del rol de la botica británica con la intención de descongestionar hasta 15 millones de citas.

Más farmacia, más citas

Por primera vez, los pacientes que necesiten medicamentos recetados podrán obtenerlos directamente de una farmacia, sin una cita con el médico de cabecera, para hasta siete problemas concretos de salud. Tal y como se ha acotado, la inversión gubernamental se cifra en 645 millones de libras durante dos años para ampliar los servicios de farmacia comunitaria.

Rishi Sunak, primer ministro de Reino Unido, durante la presentación del plan.

Este servicio permitirá a los farmacéuticos suministrar medicamentos con receta, según el documento del plan, “incluidos antibióticos y antivirales cuando sea clínicamente apropiado, para tratar siete afecciones de salud comunes: sinusitis, dolor de garganta, dolor de oído, picaduras de insectos, impétigo, culebrilla e infecciones del tracto urinario en mujeres”, añadiéndose además la gestión de la anticoncepción oral.

Del mismo modo, se dará un respaldo financiero para una mejor tecnología telefónica para los equipos de atención primaria, “lo que les permitirá administrar múltiples llamadas y redirigirlas a otros especialistas, como farmacéuticos y profesionales de la salud mental, si es más adecuado”, explica el propio NHS. “Durante los ensayos, esto ha aumentado la capacidad de los pacientes para llegar a su práctica en casi un tercio”.

“Podemos liberar tiempo a los médicos de cabecera y dejar que se centren en brindar la atención que necesitan los pacientes”

Steve Barclay, secretario de Salud y Atención Social del NHS

“Este plan facilitará que las personas obtengan citas. Al actualizar a los sistemas telefónicos digitales y las últimas herramientas en línea, al transferir algunos servicios de tratamiento a nuestras farmacias y al eliminar el papeleo innecesario, podemos liberar tiempo a los médicos de cabecera y dejar que se centren en brindar la atención que necesitan los pacientes”, ha valorado el secretario de Salud y Atención Social, Steve Barclay.

Cuatro áreas de acción del plan

El plan presentado por Reino Unido busca apoyar la recuperación enfocándose este año en cuatro áreas, que el documento elaborado define de la siguiente forma:

  • Capacitar a los pacientes para que gestionen su propia salud, incluido el uso de la aplicación NHS, las vías de autorreferencia y a través de más servicios ofrecidos por la farmacia comunitaria. Esto aliviará la presión sobre la práctica general.
  • Implementar el acceso a la práctica general moderna para hacer frente al ajetreo de las 8:00 horas.
  • Desarrollar la capacidad para ofrecer más contratación de personal y agregar flexibilidad a los tipos de personal contratado y cómo se distribuyen.
  • Reducir la burocracia y la carga de trabajo en la interfaz entre la atención primaria y especializada, y la carga de las solicitudes de pruebas médicas para que los consultorios tengan más tiempo para satisfacer las necesidades clínicas de sus pacientes.

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