A pesar de los esfuerzos de Salvador Illa por trasladar un mensaje de tranquilidad y confianza, el temor por el coronavirus ha terminado venciendo al Mobile World Congress (MWC) de Barcelona. Poco después de que el ministro compareciera junto a Alba Vergés en el Clínic de la capital catalana, la patronal de las telecomunicaciones, la GSMA, decidió en última instancia cancelar la feria de telefonía móvil.

De izq. a dcha.: Fernando Simón, Salvador Illa, Alba Vergés y Joan Guix en su comparecencia por el MWC 2020.

La renuncia a acudir al evento de algunas de las grandes marcas ha resultado, finalmente, definitiva. Así, una reunión de urgencia con representantes del consejo de administración de la también organizadora del evento sentenció al Mobile. Los mensajes de Gobierno y Generalitat han terminado así por ser insuficientes para frenar  “la epidemia del miedo” generada por el patógeno proveniente de Wuhan.

“En base al seguimiento que realizamos, hoy no hay ninguna razón para tomar ninguna medida de salud pública adicional a las que ya estamos tomando. Si hubiera que tomar alguna decisión urgente, la tomaríamos”, aseguró Illa en rueda de prensa horas antes. El titular de Sanidad también recordó los criterios que rigen las actuaciones frente al Covid-19, subrayando la estrecha coordinación mantenidas con CC.AA, autoridades europeas y OMS.

De forma suplementaria y preventiva para la celebración del Mobile, el Ministerio recomendó antes de la cancelación extremar las medidas generales de control de infecciones. Entre ellas, se destacó como la higiene de manos frecuente y la higiene respiratoria.

Reacciones a la suspensión

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha considerado que la cancelación del Mobile no responde a razones sanitarias. Aún así, ha querido traslada un mensaje de tranquilidad en la misma línea que Illa con el objetivo de sosegar una alerta que “no se corresponde con la situación real” de España.

Por su parte Nadia Calviño, vicepresidenta de Asuntos Económicos, ha insistido en que el Estado ha seguido en todo momento las recomendaciones de la OMS. A su vez, ha defendido que España cuenta con “un sistema sanitario excelente“, por lo que no hay motivos que pongan en riesgo eventos de esta índole por el coronavirus.