Después de que el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, presentara en sociedad el Pacto por la Ciencia, este 4 de marzo ha llegado hasta el Congreso para su debate. El principal objetivo de este pacto, un documento “breve” que ya han suscrito 72 organizaciones españolas del ámbito científico, es mejorar las deficiencias del sistema de ciencia e innovación realizando reformas que sean sistémicas.

Comisión de Ciencia durante la comparecencia de Duque.

Para llevarlo a cabo, la Cámara Baja ha aprobado por unanimidad la creación de una subcomisión relativa al desarrollo del Pacto por la Ciencia y la Innovación y el estudio y análisis de la modificación de la Ley de la Ciencia.

Precisamente, el ministro ha avanzado que ya se han dado los primeros pasos para mejorar la carrera científica a través de la reforma de la Ley de la Ciencia de 2011, que se presentará “en pocas semanas” como Anteproyecto de Ley al Consejo de Ministros.

El Gobierno prevé aprobar este año la modificación de la Ley de Ciencia, que se sacó a consulta pública en los dos últimos meses del 2020. Esta reforma acompaña, según ha explicado Duque, al desarrollo del plan de recuperación y tiene como vocación realizar las reformas pendientes a largo plazo.

Los pilares del Pacto por la Ciencia

El texto del Pacto por la Ciencia se apoya en tres pilares: la financiación, las personas y la gobernanza.

Primer pilar: la financiación

“En primer lugar, necesitamos una financiación estable, que dé continuidad al incremento que ya se ha obtenido este año”, ha afirmado Pedro Duque. El ministro ha recordado que el Gobierno ya ha aprobado un presupuesto que supone un incremento del 60 por ciento respecto a 2020 y que se ha comprometido con que ese presupuesto se mantenga para alcanzar los compromisos del Pacto.

Asimismo, ha indicado que el Ministerio de Ciencia se está coordinando con otros ministerios clave para que los proyectos de digitalización y transición ecológica tengan “una clara orientación a la ciencia y la innovación”.

El Pacto planea que la financiación pública del sistema de ciencia e innovación se incremente “de forma regular” hasta alcanzar el 0,75 por ciento del PIB antes de 2024 y el 1,25 por ciento en 2030. “Ahora la inversión pública supone el 0,52 por ciento de nuestro PIB”, ha señalado el ministro.

Y a ese crecimiento del sector público hay que sumar la del privado, para que llegue al 2 por ciento del PIB en 2024 y al 3 por ciento en 2030, como ha propuesto recientemente la UE y como ya mencionó Duque ayer durante el coloquio online organizado por Executive Forum España, en colaboración con las farmacéuticas UCB y Lilly.

“Si queremos estar mejor preparados para la próxima crisis o los próximos retos, necesitamos apostar hoy por la ciencia y la innovación en un sentido amplio y asegurarnos de que mantenemos esa apuesta”, ha destacado el titular de la cartera de Ciencia.

Por ello, el incremento del presupuesto tiene como objetivo mejorar la financiación de la investigación básica de calidad y los incentivos a la transferencia de conocimiento. Este último es un aspecto destacado en el Pacto. Y es que en el texto se recoge la necesidad de reforzar la inversión en las políticas públicas de transferencia de conocimiento y de innovación empresarial, con especial atención a las pymes.

El ministro ha insistido en que los niveles de inversión del sector privado no alcanzan los de los países avanzados. En Alemania, un 67 por ciento de la inversión en I+D lo realiza la empresa privada; en EE.UU, un 71 por ciento; y en Corea del Sur alcanza el 78 por ciento. “En España esta cifra se queda en el 57 por ciento, que no es baja, pero puede mejorar”, ha apuntado Duque. Aún así, ha recalcado que la inversión en el sector privado ha crecido un 8 por ciento desde 2008, que fue el máximo anterior y ahora se encuentra en “máximos históricos”.

Segundo pilar: las personas

El primer pilar de la financiación servirá para sustentar el segundo, el de las personas. “Hay otras formas de mejorar nuestra capacidad para retener el talento de nuestros investigadores e investigadoras y atraer el de científicos de otros países, pero la financiación es imprescindible“, ha apuntado Duque.

Así, el Pacto propone consolidar una carrera en el ámbito público, estable y predecible para el personal investigador y técnico, equivalente a la de los países más avanzados. Además, incluye que éstos cuenten con los medios materiales y administrativos adecuados desde que empiezan a trabajar.

Pedro Duque, ministro de Ciencia, durante su comparecencia.

“Nuestro modelo incluye una figura de entrada en la carrera científica, conocida como el tenure track, que hace posible la trayectoria hacia la contratación permanente en el sistema público para quienes superen unos niveles de dedicación y excelencia”, ha señalado el ministro.

El fin es acabar con la precariedad en la ciencia, algo que tendrá un “efecto beneficioso para todo nuestro sistema de ciencia e innovación, pero en particular para las mujeres”. “Somos conscientes de las brechas de género que persisten en nuestro sistema de ciencia, principalmente para atraer, retener y fomentar su talento. Estamos trabajando para erradicar esas desigualdades”, ha declarado Duque.

El Pacto recoge también la necesidad de incrementar los recursos para incorporación y formación de personal en las empresas, algo en lo que España tiene “un amplio margen de mejora”.

Tercer pilar: la gobernanza

El último pilar del Pacto, la gobernanza, es “de gran relevancia para liberar el enorme potencial científico de España“. Se plantea la necesidad de mejorar la autonomía y coordinación de las grandes entidades que financian la ciencia y la innovación.

“Queremos que este acuerdo sirva para que la Agencia Estatal de Investigación (AEI), el Instituto Carlos III, y el Centro para el Desarrollo Técnico e Industrial (CDTI), dispongan de los recursos y la autonomía necesarios para poder diseñar una estrategia común y realizar sus funciones con la excelencia como objetivo“, ha expresado el ministro. Además, pretende estabilizar su trabajo coordinado y asegurar a futuro que, sea cual sea la distribución de competencias, haya una “dirección estratégica común” entre estos organismos del Estado.

Por otro lado, Duque ha señalado que se debe procurar la mayor coordinación entre éstos y los que cumplen funciones similares en las comunidades autónomas. “En este sentido, ya hemos presentado formalmente este Pacto al Consejo de Política Científica, Tecnológica y de Innovación, en el que están representadas las CC.AA”.

La voluntad de acuerdo es amplia. Esto queda reflejado en prácticamente todos los programas electorales que los partidos presentaron en las últimas elecciones generales. El Partido Popular incluía en su programa un acuerdo para la ciencia en España que, entre otras cosas, coincidía en el objetivo de este pacto de alcanzar una inversión del 2 por ciento del PIB en I+D durante esta legislatura; ERC planteaba incrementar un 40 por ciento la inversión en investigación; Ciudadanos planteaba alcanzar el 3 por ciento del PIB en I+D en 2030, que es “lo mismo que propone este Pacto”; y los puntos propuestos en el pacto se encuentran reflejados en los principios de acuerdo de gobierno entre PSOE y Podemos.

De hecho, PP ya ha anunciado que seguirá con “la mano tendida” para lograr este Pacto que es “fundamental”, y C’s también se ha mostrado favorable al Pacto, pues es algo que llevan pidiendo tiempo.

Y para demostrar que el amplio consenso es posible, Duque ha hecho referencia a la aprobación del pasado 2 de febrero de una PNL para crear una hoja de ruta de transferencia de conocimiento entre el sector público y privado. “En ese texto se incorpora un objetivo que también queremos alcanzar con el Pacto: mejorar la transferencia de conocimiento para que la potencia investigadora que ya ha demostrado España se transforme con más eficiencia en capacidad innovadora y en creación de riqueza”, ha añadido el ministro.

Fondos de recuperación

El objetivo a corto plazo del Pacto es contribuir a la recuperación económica y social del país. Por otra parte, en el medio y largo plazo, se pretende incrementar y acelerar la inversión en I+D de forma sostenible orientando la inversión a áreas estratégicas que transformen la economía en una basada en el conocimiento y la innovación.

Para ello, está prevista una financiación del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la UE que asciende a 3.380 millones de euros para el periodo 2021-2023 y con medidas que se ejecutarán prioritariamente durante esos años hasta mediados de 2026. Y es que, aunque el ministro ha hecho hincapié en que los fondos europeos ayudarán a mejorar el modelo productivo, se necesita un plan a largo plazo, a partir de 2023, para cuando éstos se acaben. 

“Con ello se pretende, primero, mejorar la gobernanza y la coordinación del sistema español de ciencia y tecnología posibilitando planes complementarios de I+D entre el Gobierno central y las CC.AA. En segundo lugar, será la herramienta para rediseñar una carrera científica más atractiva y estable, que permita retener el talento científico. Y, por último, se realizará la transferencia de resultados desde la investigación a la sociedad”, ha explicado Duque.

Una tercera reforma, asociada al plan de recuperación, es la reorganización de los organismos públicos de investigación y la racionalización de su estructura mediante un decreto de aprobación próximo. En él se potenciará su fortalecimiento institucional y un funcionamiento eficaz. “Estas reformas están alineadas con los objetivos de mejora para nuestro sistema de ciencia e innovación que también marcamos en el pacto por la ciencia”, ha indicado el ministro.

Sobre el criterio de reparto entre las comunidades, Duque ha asegurado que no existe un criterio que sea diferente al de la excelencia del proyecto y del impacto que se espera que tenga en el tejido productivo. Por tanto, insta a la colaboración entre Estado y CC.AA para hacer proyectos de verdadero impacto. También espera que las reformas que van a llevar a cabo sean sistémicas, “que es la filosofía de estos fondos de recuperación”.


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