Marta Riesgo Madrid | jueves, 15 de noviembre de 2018 h |

Un pleno sin sorpresas ha acabado tumbando la enmienda a la totalidad presentada por el Partido Popular a la ley de sanidad universal que se está tramitando actualmente en la Cámara. Una enmienda que tan sólo consiguió los apoyos del propio PP (132 votos a favor frente a 167 en contra y 29 abstenciones), en una sesión plenaria donde la mayoría de fuerzas políticas insistieron en la necesidad de avanzar hacia una asistencia sanitaria universal.

La portavoz de Sanidad del PP, María Teresa Angulo, subió a la tribuna del Hemiciclo para defender una enmienda que, dijo, busca acabar con “la barra libre sanitaria” que supone la recuperación de la universalidad iniciada por el Gobierno socialista. “El Gobierno no ha realizado un estudio económico de lo que supondrá esta barra libre sanitaria (…) ¿Quién lo va a pagar?”. Angulo se mostró convencida de que la recuperación de la asistencia sanitaria universal se traducirá en la “quiebra del sistema”. Un argumento que no convenció a ningún otro grupo parlamentario.

Por su parte, la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, instó a que España se alinee con organismos internaciones como Naciones Unidas o la Organización Mundial de la Salud que, en sus objetivos sanitarios, marcan como clave la universalización de la asistencia. Así, aseguró que la asistencia sanitaria y salud pública son conceptos que no pueden segregarse como pretende el PP con esta enmienda. La ministra recordó, además, que la financiación sanitaria se sustenta con impuestos que son universales y que pagan todas las personas residentes en España. Por último, Carcedo, quiso agradecer la labor realizada tanto por las comunidades autónomas, como por los profesionales sanitarios que, en los últimos años, dijo, “no han dejado en las puertas de los centros sanitarios a ningún ciudadano sin atender”.

Con la negativa a esta enmienda a la totalidad, ahora continuará el trámite de las enmiendas parciales en la Comisión de Sanidad de la Cámara Baja. Tras ello, tendrá que ser aprobado por el Senado para, después, regresar al Congreso para su aprobación definitiva.