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GM Madrid | viernes, 21 de septiembre de 2018 h |

La presidenta del Congreso de los Diputados Ana Pastor, está convencida de que “nuestro país necesita tener credibilidad” y se ha marcado como propósito, “fomentar el marco institucional para que seamos predecibles y que haya un marco jurídico solido a través de la Cámara”. Así lo puso de manifiesto durante la Cumbre Anual del American Business Council, en la que además se ha conmemorado el 30 aniversario desde su fundación.

En su opinión, hay que “apostar por la innovación y la revolución tecnológica para que los jóvenes tengan una formación adaptada al mercado laboral” por lo que ha reclamado “cambiar los programas de las universidades”, ya que considera que “la formación de grado necesita una adaptación”.

Por su parte, el presidente del American Business Council, Miguel Carmelo, recordó que “las empresas estadounidenses representan el 7 por ciento del PIB español y contribuyen a generar riqueza y más de 300.000 puestos de trabajo”, según datos de la Cámara de Comercio, una inversión que a su juicio “ha sido determinante para el país”.

Para Carmelo, aunque el impacto de la recesión ha sido “muy alto” en España, “el país ha sabido recuperarse hasta situarse de nuevo como una de las economías más fuerte y con mayor potencia” gracias fundamentalmente a “la revolución tecnológica” en la cuarta revolución industrial. Por ello, el principal reto económico que tiene España tras la crisis está en “crear una fuerza laboral del futuro en la que la inteligencia artificial no acabe con los puestos de trabajo. Por ello, ha destacado el valor que tendrá “la educación y la formación continua”.

En esta línea, Richard Duke Bucham III, embajador de Estados Unidos, destacó las “buenas relaciones comerciales” entre ambos países y anunció que “las empresas americanas han invertido en España 55.000 millones de dólares” y que “el comercio bilateral alcanza ya los 26.000 millones”.

En definitiva, entre los retos que se destacaron durante el encuentro, los expertos coincidieron en el esfuerzo que debe hacer España. La realidad es que es clave que haya más perfiles tecnológicos, más ayudas a la inversión en I+D+i y mayor conexión y colaboración entre las grandes empresas, las medianas y las pequeñas.