C.M.L. Madrid | viernes, 01 de marzo de 2019 h |

La estrategia de Aragón para avanzar en la eliminación de la hepatitis C ya está lista. Un plan que se sustenta en el abordaje eficiente de la prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes.

La base de esta estrategia es la prevención primaria que tiene el objetivo de incrementar el conocimiento de la enfermedad en la población general, desarrollar un plan de formación continuada para profesionales y disminuir el riesgo asociado al manejo de instrumental en el entorno sanitario.

Precisamente, los pacientes diagnosticados que por diferentes motivos no son tratados ni seguidos —lo que se denomina pacientes perdidos— son objetivo prioritario de este plan. En total, se han contabilizado 1.247 de estos pacientes, muchos de los cuales ya han entrado en el sistema y están recibiendo tratamiento.

Estrategia de cribado

La estrategia aragonesa plantea un cribado de infección por el VHC en poblaciones de riesgo para detectar personas que tienen el virus pero no han sido diagnosticadas. Un cribado que se realizará atendiendo a las derivaciones desde atención primaria, para poder hacer un diagnóstico precoz de la infección y proceder a un tratamiento muchos más efectivo. También se ha estandarizado y simplificado el circuito de derivación, para evitar pérdidas de pacientes. Se ha creado asimismo un circuito especial que parte de Atención Primaria y que es mucho más ágil y directo hacia la consulta del especialista.

En cuanto a los tratamientos, el plan defiende la universalización, la incorporación de las novedades y la definición de un protocolo común de atención farmacéutica en Aragón, liderado por farmacia hospitalaria.

Actualmente, se están haciendo estudios complejos para determinar realmente las tasas de incidencia y prevalencia para conocer la dimensión del problema y también datos epidemiológicos relacionados con el contagio. Se estima que la prevalencia de esta enfermedad en España es del 0,17 por ciento. En Aragón, hay casi 3.300 pacientes ya tratados y los expertos calculan que son en torno al 80 por ciento de los casos reales.