juan pablo ramírez Madrid | martes, 20 de septiembre de 2016 h |

Medicamentos y tecnologías innovadoras cuentan con un peso cada vez más significativo en los presupuestos de las comunidades autónomas. Los gobiernos regionales buscan alternativas para poder hacer frente a estos incrementos del gasto. Una de las propuestas es el pago por resultados, como defendió el consejero de Salud de País Vasco, Jon Darpón. “Nosotros no queremos comprar blisters o pastillas, sino resultados”, argumentó el titular de la Sanidad vasca durante los Desayunos Socio-sanitarios de Europa Press.

Los expertos estiman que el envejecimiento de la población se ha convertido en el gran reto de los sistemas sanitarios. Darpón difiere de esta postura. Esta tendencia supone hoy entre el dos y el once por ciento del incremento del gasto en País Vasco. El gran desafío es “el desarrollo farmacéutico y tecnológico”, que significa la mitad del aumento de la factura de salud.

Financiación de la hepatitis C

Uno de los factores que más ha tensionado la factura es la aparición de los medicamentos contra la hepatitis C. Desde su entrada al mercado, el País Vasco ha tratado ya a más de 3.000 pacientes, lo que ha supuesto un coste de 52 millones de euros. El consejero se marca ahora un nuevo reto, comenzar a distribuir estos fármacos a las personas con fibrosis menos avanzadas, los F0 y F1, y que “todos los pacientes con hepatitis C en 2017”.

Este objetivo supondrá un esfuerzo presupuestario. País Vasco es junto a Navarra la única comunidad autónoma que no se ha adherido al plan para la financiación de los tratamientos contra esta patología. “No vamos a pagar a crédito la hepatitis C ni ningún medicamento. Primero vamos a ver la disponibilidad económica”, indicó.

En un entorno en que se plantea la reforma del sistema de financiación, Darpón se mostró contrario a la puesta en marcha de un modelo finalista, incluido los tratamientos contra la hepatitis C. El consejero rechazó la puesta en marcha de un fondo específico para esta patología. El pago de los medicamentos “tiene que salir de la bolsa de farmacia”, insistió.

Pero la reforma del sistema de financiación continuará parada hasta que no se ponga en marcha el nuevo Ejecutivo. La situación se encuentra bloqueada en el Congreso de los Diputados y Darpón pidió consenso a las formaciones políticas. “El peor Gobierno es mejor que ninguno”, insistió.

Centralización e injerencias

Pero ante la puesta en marcha de la legislatura, Darpón insistió en que su Gobierno no admitirá injerencias en las competencias de su comunidad autónoma. “En la última legislatura tanto con Ana Mato como con Alfonso Alonso hemos vivido años difíciles”, expresó.

Tampoco aceptaría una intromisión en sus políticas por parte del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns), después de que en los programas políticos de los partidos durante los dos últimos procesos electorales se haya planteado la posibilidad de dotar de mayor poder ejecutivo a este órgano: “No estamos en contra de la colaboración, pero no se debe obligar a las comunidades a acatar decisiones”.

Una de las decisiones del Gobierno central que mayor malestar ha provocado en el Gobierno vasco es la indicación enfermera. Darpón lamentó que el ministro de Sanidad no aceptara el acuerdo obtenido en el Cisns. “Eligieron una fórmula mala después de llegar a un consenso, lo cambiaron sin justificación y, en lugar de arreglare un problema, lo han empeorado”, señaló. Ante esta situación, no descarta que su comunidad ponga en marcha su propio decreto.