Clamor unánime contra el Icomem por falta de transparencia en su gestión

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ICOMEM_Gran Anfitearo detalle
Sede central del ICOMEM, gran anfiteatro.
J. Ruiz-Tagle Madrid

Tras casi tres años de legislatura, las críticas a la gestión de Miguel Ángel Sánchez Chillón en el Colegio de Médicos de Madrid (Icomem) crecen. Esta semana, cuando se tiene previsto que se aprueben los presupuestos para el año 2019, tanto la candidatura opositora liderada por Guillermo Sierra (segunda más votada en las elecciones de 2016) como las secciones sindicales de UGT y Comisiones Obreras han decidido mostrar su rechazo ante la “falta de transparencia” que observan en la gestión. Desde los sindicatos se denuncia, además, la propuesta de presupuestos económico por lastrar, a su juicio, la remuneración de los trabajadores del Icomem. “Si realmente su objetivo es reducir el porcentaje del presupuesto que se dedica a la plantilla no les quedará más remedio que compensar vía ingreso porque en otras medidas nos tendrán siempre en frente”, aseguran los sindicatos.

El líder opositor Sierra recuerda además que esta propuesta de reducir el presupuesto dedicado a plantilla se sustenta bajo una auditoría “que no nos dan a conocer”. “Jamás nos han comunicado nada, ni ahora ni antes, y los compromisarios tenemos derecho a tener conocimiento de las auditorías”, asegura Sierra. Además, recuerda, que han tenido que recurrir al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno “para que rindan cuentas de su gestión”. Este organismo ha dado la razón a Sierra aunque la Junta Directiva sigue sin comunicar nada a los compromisarios. “La situación es tan lamentable que hasta se han suprimido las grabaciones de las reuniones de compromisarios”, denuncia Sierra.

A estas denuncia se suman también los sindicatos. “Desde hace tiempo se viene señalando a trabajadores, aduciendo su falta de competencia y su excesiva remuneración en base a una auditoría de puestos de trabajo que nadie, salvo ellos, ha visto. Queda en evidencia que la tan cacareada transparencia terminó el día en que se dejaron de publicar las actas de los plenos y desde el momentio que dejaron de registrarse los acuerdos de las mismas en el Registro General”, aseveran.

A las críticas a los nuevos presupuestos y a la falta de transparencia se le unen la falta de programas de formación que denuncian los opositores. “No se ha hecho nada de nada… Ni siquiera ha habido un debate en profundidad sobre la profesión y sus relaciones con la enfermería o la farmacia, que con todo lo que se está legislando es más que necesario”, añade Sierra.