El Departamento de Salud de Cataluña desplegará un programa con el que implementará en 28 equipos de Atención Primaria y Comunitaria de toda Cataluña para combatir la obesidad infantil, a partir de la revisión de la evidencia y de la intervención pilotada con éxito en el barrio de La Mina de Barcelona.

El plan incidirá, especialmente, en la alimentación, la actividad física, el apoyo emocional, el sueño, la crianza positiva y la participación comunitaria. Los 28 equipos escolares actuarán sobre los niños con una prevalencia de exceso de peso más elevada que el resto y más vulnerabilidad social.

Para ponerlo en marcha, se formará a los profesionales implicados y se contará con el apoyo a nivel global de la Agencia de Salud Pública de Cataluña. También se trabajará coordinadamente con entidades locales y comunitarias de la zona para identificar los recursos y acciones comunitarias, para realizar una intervención comunitaria conjunta y  procurar que desde el entorno se promueva la salud, entre otras cosas potenciando la actividad física en los entornos comunitarios.

El conseller de Salut, Manel Balcells i Díaz, y la secretaria de Salut Pública, Carmen Cabezas Peña, han sido los encargados de presentar el plan. El conseller ha destacado que “tenemos un 12,6% de los niños con obesidad, hablamos desde unos parámetros de masa corporal determinados, no hablamos de cuestiones estéticas, hablamos de hábitos alimenticios saludables en los niños“.

La intervención, respetuosa y no estigmatizante, se realizará desde los embarazos hasta la adolescencia y se centrará en el niño y su familia, con consultas individuales y grupales en aquellos niños y familias que lo requieran, y con un acompañamiento continuo a largo plazo.

El conseller ha manifestado que el abordaje de la obesidad infantil “ha de ser integral, comunitario y con una perspectiva de abordar los hábitos de salud e incrementar el nivel de actividad física. Tenemos una experiencia piloto en La Mina y ahora el programa se desplegará inicialmente a 28 EAP, de Cataluña”.  Balcells, exige participación y concienciación de familias y de la sociedad en general. “Es una estrategia de país, de futuro, para prevenir el conjunto de las patologías que son más prevalentes con esta enfermedad, como las cardiovasculares”.

La secretaria de Salud Pública, Carmen Cabezas, por su parte ha asegurado que “es un problema muy importante de salud pública a nivel internacional y de Cataluña. “Su prevención y abordaje es prioritario en el Plan de Salud. Causa diabetes mellitus de tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer y artrosis, entre otras. También causa falta de aceptación social y estigma, hecho que puede llevar a una falta de autoestima y a consecuencias mayores como el suicidio”.

Un 12,6% de los niños tienen obesidad

Según datos provisionales de Encuesta de Salud de Cataluña (ESCA) 2022-2023, un 33,9 por ciento de los niños de entre 6 y 12 años tienen exceso de peso, y de ellos, un 12,6 por ciento padecen obesidad. Además, la prevalencia de la obesidad en esta franja de edad (6- 12 años) es 8 grados más alta en una zona de nivel socioeconómico bajo que en una zona de nivel socioeconómico alto. Por lo que respecta a los niños sedentarios, un 42,8 por ciento de los niños de entre 3 y 14 años son sedentarios y no practican ninguna actividad física.

Carmen Cabezas ha manifestado que según la evidencia científica disponible, las estrategias efectivas en prevención y abordaje de la obesidad infantil “pasan por múltiples factores, han de tener en cuenta aspectos individuales y, sobre todo, han de actuar sobre la alimentación, la actividad física y el sedentarismo, las horas de sueño y el apoyo emocional, y han de estar centrados en el niño y su familia, con un enfoque motivacional, respetuoso y no estigmatizador, con estrategias intensivas y acompañamiento continuo a largo plazo”

La obesidad es un problema de salud pública, tanto por el número de población afectada como por su relación con la aparición o aparición de otros problemas de salud crónicos que provocan una disminución tanto de la calidad como de la esperanza de vida de las personas afectadas. En la población infantil y juvenil este hecho es más preocupante, ya que la obesidad puede interferir en el crecimiento y el desarrollo de los niños, en su estado de ánimo, en el rendimiento escolar, en las relaciones sociales y laborales futuras y en la aparición de enfermedades relacionales.

Además, los niños con obesidad tienen un 70% de probabilidades de ser adultos con obesidad, sobre todo si la obesidad se da en edades muy precoces.


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