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Carlos B. Rodríguez | jueves, 06 de septiembre de 2018 h |

Actualmente, el 50 por ciento de la plantilla sanitaria de Islas Baleares es interina o eventual. Cuando Patricia Gómez Picard llegó a la Consejería de Salud, esta cifra era aún mayor. Su objetivo para lo que queda de legislatura es seguir trabajando para disminuirla. En este sentido, ha anunciado, durante uno de los Desayunos Socio-Sanitarios organizados por Europa Press, su intención de llevar a cabo una macro-oposición de “5.000 plazas” con la que mejorar la situación de los recursos humanos en las islas.

No es el único gran plan que tiene por delante la consejera de Salud. Baleares tiene a las puertas un plan de choque contra listas de espera, un ámbito en el que la región ya ha dado pasos de gigante. En junio de 2018, eran la comunidad autónoma con menor porcentaje de pacientes que esperan más de dos meses para una consulta: una media de 32 días, frente a los 66 de la media nacional. A ello se suma también una reducción notable de la lista de espera quirúrgica.

La consejera hace llamamientos a un Pacto por la Sanidad

Los retos de la sanidad balear

El territorio balear es muy distinto al continental, y ha obligado a buscar formas de gestionar la Sanidad muy diferentes. Los servicios han tenido que adaptarse a una realidad de doble y hasta triple insularidad y una cantidad considerable de turismo, que si bien en los últimos años está permitiendo a la economía regional crecer por encima de la media del país, ha atravesado un serio bache en los años de la crisis.

Gómez Picard se autodefine como una firme creyente en la política para conseguir una sociedad más cohesionada. Por eso, aseguró, en Baleares se ha dejado de hablar de recortes o de gasto asociado a déficit. Desde 2015, las premisas son otras: una, que el gasto es una inversión; otra, huir del cortoplacismo, yendo a políticas basadas en la evidencia, que cambien y transformen; otra más, que la salud es un derecho y hay que garantizarlo.

Hoy, el balance en salud que hace la consejera es positivo, pero insta a no bajar la guardia. En su lista de deseos de cara al futuro, y a nivel estatal, la consejera hace llamamientos a un Pacto por la Sanidad, a un sistema de financiación sanitaria estable, que cubra las necesidades, a una mayor participación para las comunidades autónomas “en algunas decisiones” y a un nuevo papel para el Ministerio, como motor de sinergias entre comunidades autónomas.

A nivel regional, Gómez Picard consideró que el Gobierno balear necesita “la próxima legislatura para consolidar el modelo”. Salud augura buenas noticias para los presupuestos de 2019. El gobierno regional ha aprobado un techo de gasto que permite un incremento presupuestario global del 12 por ciento sobre el año anterior y Salud espera “que se note”. De ello depende la continuidad de algunas apuestas de transformación de la Consejería, como, por ejemplo, los futuros proyectos regionales en Medicina Personalizada (y más concretamente en relación a las terapis CAR-T) o continuar profundizando en la renovación tecnológica, un ámbito en el que ya se han invertido 15 millones de euros.

“El Gobierno balear necesita la próxima legislatura para consolidar el modelo”

Tras un primer análisis de situación, el gran reto que se ha marcado Gómez Picard es recuperar la confianza en la Sanidad pública por parte de profesionales y ciudadanos. Ya ha dado pasos para recuperar esa confianza gracias a una apuesta clara por la profesionalización de la gestión y por la recuperación de la universalidad y lucha contra los copagos.

Pero, para Gómez Picard, la sostenibilidad no debe ser sólo económica; también debe ser social, y también se debe hablar de solvencia. En esa línea, bajo el leit motiv de que los pacientes dejen de trasladarse para recibir atención, Baleares ha ampliado su cartera de servicios y técnicas y ha apostado por un modelo de cronicidad distinto, que contempla a la persona, y no a la enfermedad, con el objetivo de que esté el máximo de tiempo posible en el domicilio, y contando con pacientes y cuidadores. .

Otras de las claves de la Consejería han sido la apuesta por la Salud Mental o por la Atención Primaria. Considera Gómez Picard que el 90 por ciento de los problemas de salud se pueden resolver en la AP, pero que primero debe reflejarse en los presupuestos. En Baleares, esta apuesta se ha traducido en un incremento del 20 por ciento en los créditos asignados al primer nivel asistencial, destinados a nuevos centros y nuevas infraestructuras.

Investigación

Dado pasos para salir del furgón de cola en materia de investigación. Además de poner en marcha una Facultad de Medicina, Baleares ha duplicado el presupuesto de su instituto de investigación, pero la consejera de Salud es consciente de los pasos que aún falta por hacer. “Hay que cambiar el modelo de retribución para poder ofrecerles más estabilidad. No podemos permitir que el talento se marche del país. Cualquier estrategia que sirva para atraer talento debería ser bienvenida”, aclaró.