M.P. Madrid | viernes, 18 de noviembre de 2016 h |

Campañas como el Día Nacional del Paciente Anticoagulado tienen una justificación más que clara. Por ejemplo, en España, más de 800.000 personas viven anticoaguladas, una cifra que crece cada año. A pesar de ello, la Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados, Feasan, ha detectado casos de pacientes que a pesar de estar recibiendo este tratamiento desconocen qué significa estar anticoagulado.

Desde la federación insisten en que muchas personas carecen de información sobre las causas reales que han indicado dicho tratamiento y el efecto que tiene en su organismo, lo que supone un riesgo en sí mismo, alertan. De ahí que el lema de este año sea ‘Estoy anticoagulado, ¿sabes de lo que hablo?’

“Es muy importante que los pacientes sepan en qué consiste esta condición, porque les ayuda a sentirse más seguros ya que son capaces de prevenir posibles complicaciones, al tiempo que resulta clave que se identifiquen como pacientes anticoagulados ante una emergencia médica y, en general, ante un profesional sanitario”, subraya Luciano Arochena, presidente de Feasan.

Su objetivo es “concienciar a los pacientes de la importancia de que se responsabilicen de su propia salud, controlando mejor los riesgos y contribuyendo a un mejor abordaje”. En este sentido, añade que “un paciente anticoagulado no puede vivir ajeno a su tratamiento, sobre todo cuando algunos de los tratamientos anticoagulantes exigen un control mucho más estricto porque su efecto puede alterarse fácilmente al interaccionar con otro medicamento o con la propia dieta”. Además, remarcan que los profesionales sanitarios tienen la responsabilidad de asegurar que los pacientes disponen de toda la información necesaria.

Por otra parte, la federación subraya que es primordial asegurar el acceso a la innovación terapéutica en anticoagulación, porque es un derecho del ciudadano. En su opinión, los pacientes deben saber las limitaciones de los facultativos para prescribir determinados tratamientos, algo sobre lo que no todos están informados.

Por último, desde la federación solicitan que los anticoagulantes de acción directa, que también están indicados para el tratamiento de la enfermedad tromboembólica venosa, sean financiados por el Sistema Nacional de Salud.