Leishmaniosis: una enfermedad endémica en España

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Por Rogelio López-Vélez. Coordinador de Medicina Tropical en el Servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Ramón y Cajal. Miembro del panel experto de la mesa de la Leishmaniosis en la Organización Mundial de la Salud. 

La leishmaniosis es una enfermedad comúnmente asociada a los animales, sin embargo, los humanos pueden contraer y padecer esta infección.

Hay, por tanto, una necesidad de sensibilizar a la población general sobre los riesgos que atañe la leishmaniosis para la salud humana.

Actualmente la pandemia del COVID-19 ha puesto el foco en los riesgos de las zoonosis, enfermedades transferibles de animales a humanos. De esta forma, la coyuntura actual en la salud presenta una oportunidad para concienciar acerca de la leishmaniosis en España.

La leishmaniosis se transmite de los animales infectados, mayormente perros, pero ocasionalmente gatos y otros, a los humanos por la picadura de una pequeña mosca flebótomo, que actúa como vector.

La enfermedad en humanos tiene dos formas clínicas: La forma cutánea, generalmente leve y la forma visceral que en más del 95% de los casos es mortal si no se trata.

La leishmaniosis humana es una enfermedad endémica en España y en un centenar de países a nivel mundial. Se estima que cada año se producen entre 0,6-1 millón de casos de leishmaniosis cutánea y entre 50-90.000 de casos de leishmaniosis visceral. Los casos viscerales se centran mayoritariamente en el subcontinente indio, África del este y América del sur. Los casos cutáneos en Oriente medio, Asia central y América central y del sur. En concreto, en los países del Mediterráneo se declaran anualmente más de 1.500 casos de la forma visceral y varios miles de la forma cutánea. Estos datos ponen en relieve la magnitud de la enfermedad en la población mundial y en concreto, en España. De hecho, esta enfermedad se encuentra entre las zoonosis que más ingresos hospitalarios causan en la Comunidad de Madrid. Durante los años 2002-2004 se han registrado una media de 55 ingresos al año por leishmaniosis, con una duración media de 12 días de ingreso hospitalario.

La enfermedad afecta muy especialmente a los pacientes inmunodeprimidos como son pacientes infectados por VIH o pacientes trasplantados. De hecho, mientras que el pronóstico es bueno si se trata adecuadamente en la mayoría de pacientes, en los inmunodeprimidos la enfermedad puede recidivar después de haber sido tratada.

Afortunadamente, tenemos centros de referencia y medicación muy eficaz para tratar y curar esta enfermedad. Sin embargo, la prevención es una medida esencial para luchar contra esta enfermedad. Al ser los perros los reservorios principales de la enfermedad prevenir y tratar la leishmaniosis canina hoy es evitar casos de leishmaniosis humana mañana.