La situación por la que atraviesa la epidemia de obesidad y sobrepeso en España no solo requiere medidas urgentes y contundentes, sino también del compromiso y la colaboración de todos los actores implicados en este grave y creciente problema de salud. Este ha sido uno de los pilares sobre los que se ha asentado el XVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO), que ha reunido del 16 al 18 de noviembre en Barcelona a más de medio millar de expertos. El reto era doble reto: hacer un exhaustivo recorrido por los obstáculos, amenazas y avances más recientes en la prevención y abordaje de obesidad, así como revertir las tendencias más peligrosas y las previsiones más pesimistas.


Este ha sido uno de los encuentros nacionales más importantes sobre la obesidad llevados a cabo en España en los últimos años, tanto por superar el récord de participación de cualquier congreso anterior de la SEEDO (con más de medio millar de asistentes) como por registrar más de un centenar de comunicaciones presentadas (129). Además, ha coincidido con el 30º aniversario de creación de esta sociedad científica, que ya se ha convertido también en un interlocutor de referencia fuera de nuestras fronteras, estrechando los lazos con la European Association for the Study of Obesity (EASO).


En este congreso se han expuesto los más recientes conocimientos y avances sobre la etiología, el diagnóstico, manejo y tratamiento de esta enfermedad, así como se han dado a conocer importantes tendencias y líneas de investigación, tanto a nivel básico como clínico. La reunión, que se ha caracterizado fundamentalmente por su carácter interdisciplinar y transversal, ha servido para evidenciar la magnitud del problema que plantea la obesidad y las medidas que se están adoptando a nivel nacional y europeo.

En este evento han participado expertos nacionales e internacionales de diferentes especialidades implicadas en el abordaje de la obesidad, que han mostrado a los asistentes los avances más recientes en la patogénesis de la obesidad y el manejo clínico óptimo de los pacientes con esta enfermedad. También se han expuestos las principales necesidades de la investigación básica y clínica, y se han revisado los estudios y evidencias clínicas con los nuevos fármacos en desarrollo o a punto de comercializarse, que son más seguros y eficaces y que van a cambiar de manera definitiva la forma de abordar la obesidad.


Ha destacado fundamentalmente la coincidencia en un mismo foro de endocrinólogos, médicos de Atención Primaria, expertos en Medicina del Deporte y la actividad física, la nutrición-dieta, la cirugía bariátrica, hepatólogos, ginecólogos, pediatras, epidemiólogos, diabetólogos… todo ello con el fin de conseguir una visión más completa e integral de esta enfermedad.


Pero si ha destacado la vertiente investigadora, clínica, formativa y divulgativa de este congreso, no menos ha sido relevante su impacto reivindicativo. Y es que, en el marco de esta reunión se ha organizado, con un gran éxito de asistencia e impacto mediático, la “1ª Manifestación en favor de las Personas con Obesidad”, que tuvo lugar el jueves 17 de noviembre, en la Diagonal de Barcelona, y en la que coincidieron pacientes y profesionales de la salud. El objetivo era reforzar en la sociedad el concepto de que la obesidad es una enfermedad crónica, compleja, recidivante y sin tratamiento curativo y, al mismo tiempo, dar nuestro apoyo a los pacientes para que pierdan su miedo y ‘vergüenza’ a manifestarse en público para reclamar sus derechos.


Todo ello pone de relieve la necesidad de que la comunidad política a nivel nacional y de la UE, así como las sociedades científicas relacionadas con la obesidad, se unan para construir y defender las estrategias nacionales y las vías clínicas que sitúan a la obesidad como una enfermedad, logrando así también un impacto positivo en el bienestar y la economía.