Premios BiC
JESÚS GARCÍA-FONCILLAS
Oncólogo. Miembro del Comité Científico de OncoDNA, y director del Instituto Oncológico del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz
| miércoles, 31 de julio de 2019 h |

Hace unas semanas volvíamos de Chicago, donde ha tenido lugar un año más el congreso de la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés). Uno de los encuentros internacionales sobre cáncer más importantes junto a ESMO, su homólogo europeo. Y uno en los que mayor número de novedades se registran.

Este año, los especialistas hemos podido empaparnos de los interesantes resultados que han ofrecido diversos estudios, sobre todo los enfocados a oncología de precisión, cada vez más presente en nuestro día a día. Desde los últimos tratamientos de inmunoterapia hasta las células CAR-T, pasando por las más precisas técnicas de diagnóstico, basadas en análisis genómicos, vemos cómo se va avanzando de forma paulatina pero segura en este campo.

Gran expectación han creado las novedades relacionadas con el cáncer de mama metastásico. Una enfermedad que sigue planteándonos dificultades pero que, gradualmente, se van solventando. Cada vez tenemos tratamientos dirigidos más efectivos y herramientas precisas para su diagnóstico y seguimiento.

El estudio Safirtor, del grupo francés Unicancer nos ha ofrecido resultados interesantes para validar la utilidad clínica de los inhibidores de mTORC1, a través del análisis de expresión de p4EBP1. Una proteína que está relacionada con un mayor grado de malignidad en tumores de ovarios y mama.

El documento en cuestión arroja información determinante sobre la activación de este biomarcador en una muestra metastásica para predecir en pacientes tratadas con una combinación de everolimus y exemestano (ER+, HER2 negativo y MBC resistente a la IA). Una técnica que, aunque llevaba tiempo empleándose en Europa, ahora cuenta con mayores evidencias.

El ejemplo más claro es el de OncoDNA, que lleva realizando estas pruebas desde hace más de tres años. La compañía belga utiliza técnicas de secuenciación de última generación (NGS) y de inmunohistoquímica (IHQ) que aportan información extra sobre un tumor concreto a los oncólogos que solicitan sus servicios. De esta manera, ven ciertos detalles que les ayudan a tomar decisiones más acertadas con el tratamiento de sus pacientes.

La compañía especializada en medicina de precisión para el tratamiento y diagnóstico del cáncer, OncoDNA forma parte del Programa AURORA, que en estos momentos está siendo coordinado por el grupo internacional de investigación del cáncer de mama BIG Against Breast Cancer. Su objetivo no es otro que descifrar las características genéticas que se plasman en esta tipología y principalmente en su derivación metastásica.

Gracias a esta iniciativa, en la que están involucrados 60 hospitales de 12 países europeos, dentro de poco podremos anticiparnos a los movimientos de las células cancerígenas y bloquearlas con terapias específicas, frenando de esta manera el proceso metastásico. De hecho, el trabajo conjunto de todos ellos ya está dando resultados: se han identificado alteraciones moleculares presentes en exceso en las metástasis en las primeras 381 pacientes analizadas. Una característica que, según parece, está muy relacionada con la propagación del cáncer y un aumento de las resistencias a tratamientos estándar.

Debemos este trabajo de investigación al equipo del Dr. Philippe Aftimos, líder de desarrollo de ensayos clínicos en el Instituto Jules Bordet de Bruselas (Bélgica). Éste estima que en casi el 50% de los casos las alteraciones genómicas identificadas proporcionaron a los oncólogos información adicional que ha sido útil para los pacientes y para el personal investigador, ya que han servido para incluirles en ensayos clínicos ajustados a sus casos concretos.

Cabe la posibilidad que podamos escuchar nuevas referencias en el próximo congreso de ESMO, la Sociedad Europea para la Oncología Médica, que tendrá lugar a finales del próximo mes de septiembre en Barcelona. Esperamos que así sea y que pronto podamos estabilizar a todas nuestras pacientes sin miedo a resistencias y a tratamientos poco efectivos.