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En la Unión Europea (UE) se habla del principio de subsidiariedad para explicar la razón por la que la sanidad debe ser un asunto de cada Estado miembro, y no una competencia de la propia UE, junto a otras como las telecomunicaciones o el transporte aéreo.

La sanidad se entiende como la asistencia sanitaria, y la salud se refiere a un concepto más amplio, que incluye la prevención, la salud pública, la investigación, etc. a través de actuaciones específicas por parte de la UE. la salud sí es una competencia que incluye un departamento propio en la Comisión Europea. Cuando se trata de la asistencia sanitaria, el principio de subsidiariedad indica que los problemas debe resolverlos aquel que está más cerca de los mismos.

La asistencia sanitaria debe proporcionarla cada Estado de la UE según sus circunstancias y peculiaridades. En muchos países, dicho principio lleva a descentralizar la sanidad: en los 16 länder alemanes, las 20 regiones en Italia o las 17 CC.AA. en España, entre otros. Creo que el principio de subsidiariedad es una manera de explicar que hay que ser cercano en la solución de los problemas, y eso tiene que ver con la empatía del que toma las decisiones que afectan a las personas. La reciente respuesta del ministerio de sanidad a la petición de eliminación del visado para los enfermos de EPOC de la triple terapia es una falta de empatía manifiesta.

Estoy convencido que el ministro Illa no ha sido conocedor de dicha respuesta, aunque debiera. No le justifico, pero su atención está ahora donde debe estar. El problema es que la respuesta funcionarial es inadmisible, fría y desprovista del más mínimo interés en el problema que afrontan 300.000 enfermos de EPOC en España. La buena noticia, el ministro Illa puede rectificar y corregir dicha respuesta, y designar a funcionarios competentes para revisar la misma, ocupándose de que éstos sí escuchen, vean y respondan “la verdad”.

EPOC y Covid-19

La EPOC es una de las patologías que figura en el listado de especialmente vulnerables por la Covid-19. El visado estaba cuestionado por la comunidad científica y médica, los pacientes. Además, contradecía la propia ficha técnica de los medicamentos de triple terapia y de las propias guías terapéuticas. ¿Se puede añadir más? ¡Pues aún hay más…! Como en los anuncios de ofertas interminables de la televisión cutre, “aún ha más”: el visado de todos los medicamentos fue levantado por algunas CC.AA. al comienzo de la pandemia.

Con esto demostraron que sí tienen empatía, que algunas CC.AA son cercanas con los problemas de las personas, de los pacientes. Hay 300.000 pacientes con EPOC grave en España que necesitan la triple terapia para evitar asfixiarse y acudir a los servicios de urgencias. Aún hay muchas CC.AA. de España en las que la falta de empatía les va a obligar a continuar en riesgo de volver a tener dificultades para obtener su medicación en los próximos meses.

Nadie asegura que los distintos grados de confinamiento cambien en función de la situación y puedan volver a confinar a las personas. Por eso sorprende que el ministerio de sanidad, ante una pregunta parlamentaria del pasado Marzo, responda ahora que el visado “está bien, es oportuno y responde a criterios de seguridad sin que hayan observado inequidad ni recibido quejas de ninguna CC.AA.”. Es la respuesta más carente de empatía que puede dar un funcionario público sobre un problema no resuelto.

Anticoagulantes

La SEPAR ha hecho pública una nota indicando que nos preparemos para una epidemia de trombos en piernas y pulmones, fruto de la inactividad por el confinamiento o de la propia enfermedad. Los pacientes anticoagulados tienen una alternativa barata, sin visado que no es la más eficaz y segura, como los antagonistas de la Vit.K como el Sintrom®. Frente a éstos, los ACOD representan otra ventaja adicional de no requerir controles ni acudir a revisar y ajustar la anticoagulación al centro de salud. Y es que la necesidad de acudir a los controles periódicos ya es una razón que debería eliminar durante los próximos años ningún tipo de visado.

Es precisa la empatía y la ciencia a dosis iguales para resolver este problema. Es necesario escuchar a los especialistas y a los pacientes y tener en cuenta la ficha técnica aprobada

Dentro de nada, las consultas médicas se van a volver a llenar. De hecho, ya lo están haciendo con muchos pacientes con trombos, reagudizaciones de EPOC o ictus. Algunos de ellos deberían haber acudido hace semanas, pero no han podido. Si hubieran tenido la medicación adecuada antes de la pandemia, quizás no hubieran sufrido una recaída de EPOC o un evento cardiovascular o cerebrovascular. Nadie lo sabe.

Prevenir en el futuro: eliminen los visados

Pero sí podemos disminuir las posibilidades de recaídas en EPOC y tromboembolismos con la medicación adecuada. Los medicamentos permiten hacer una vida normal. Y un visado para medicamentos bien indicados les complica la vida a ellos y a sus familiares, y pone en riesgo su vida. Es precisa la empatía y la ciencia a dosis iguales para resolver este problema. Es preciso escuchar a los especialistas y a los pacientes y tener en cuenta la ficha técnica aprobada por las autoridades regulatorias europeas y españolas. Esa es la respuesta que esperan médicos y pacientes. Y si coinciden…¿alguien puede tener alguna duda?