La teleasistencia de 34 PAC no justifica una huelga

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Cualquier huelga es susceptible de ser cuestionada de manera legítima incluso por el propio colectivo afectado. Sin embargo, se está extendiendo el malestar de un grupo reducido de médicos de urgencias extrahospitalarias (los que trabajan en Madrid en los “Puntos de Atención Continuada” o PAC). El detonante es la intención de la consejería de sanidad de Madrid de realizar asistencia telemática en 34 de estos PAC, del total de 80 centros de este tipo que existen en la Comunidad.

La propuesta de la consejería de sanidad de Madrid es dotar de asistencia de telemedicina a esos 34 PAC, además de enfermero y celador. Si no se está de acuerdo por los médicos de estos centros podrían haber planteado otras alternativas. Por el contrario, se ha transformado en una hipérbole exagerada en la que confluye un malestar generalizado de la atención primaria, a la que se han sumado sindicatos y los partidos de la oposición en Madrid. La manifestación del pasado Domingo, con tintes políticos, es la prueba de esta ampliación de la queja que ha contado con un importante seguimiento, sin duda.

El sesgo político es trasladar que la sanidad de Madrid es un desastre y que sus problemas se deben a la mala gestión o al supuesto recorte de recursos. Afirmar esto es faltar a la verdad y al respeto de todos los médicos y médicas de la Comunidad. Madrid tiene los problemas que tienen otras CC.AA., como la falta de personal sanitario que es algo anunciado desde hace lustros, la sobrecarga asistencial e incluso las quejad salariales. El Gobierno y las CC.AA deben abordar de manera conjunta estos problemas. Por supuesto, en Madrid y en toda España, la pandemia ha dificultado la asistencia sanitaria.

El Colegio de Madrid cuestiona las intenciones de la huelga

Lo ha definido con claridad el vocal de atención primaria del Colegio de Médicos de Madrid, Rafael Carlos Ortega: “la atención primaria de Madrid es una de las mejores del mundo”. Y lo es por cercanía, preparación, accesibilidad y recursos. Las críticas generales ignoran una realidad que incluye la situación de afectación de la sanidad tras la pandemia, la sobrecarga asistencial que hace al sistema sanitario deficitario y la realidad de las medidas que se han puesto en marcha. Muchos de los que critican la atención primaria de Madrid no han visto cómo es la atención primaria en los grandes países de la Unión Europea.

“Esta huelga y la manifestación del domingo 13 de noviembre suena a movilización política más que a la preocupación real por la atención primaria”

Es habitual que la pugna política cree mitos para combatir al oponente. Uno de estos mitos es el “desmantelamiento de la sanidad pública” difícil de creer cuando se está cada vez invirtiendo más en sanidad en la Comunidad de Madrid. El problema no es la pugna política, lo que es habitual en su tosco tono actual, sino el impacto que estas movilizaciones tendrán en los pacientes afectados.

Impacto en los pacientes

Los habitantes de las 34 zonas de Madrid donde sufrirán de nuevo el cierre de su PAC, y quizás el resto hasta los 80 PAC, deberán buscar alternativas asistenciales si tienen una urgencia nocturna.

Deberán aprovechar el horario de 8 de la mañana a 9 de la noche de los centros de salud en Madrid. Pero si esto no es posible y la urgencia es fuera de esta franja horaria, podrán acudir a las urgencias de los servicios hospitalarios de Madrid, probablemente una de las mejores de la Unión Europea.

Por cierto, también tienen motivos de queja los urgenciólogos de Madrid como la saturación de consultas de urgencias (ahora más saturadas debido a esta huelga de los PAC) o por la falta de su especialidad. Pero los urgenciólogos de Madrid no se van a la huelga ahora.

Peticiones de la oposición: Mas Madrid

El principal partido de la oposición (de los dos empatados a 24 escaños) y su líder, Mónica García de Más Madrid, ha puesto sus condiciones para “parar la huelga”. Ha declarado que quiere dos cosas: Que la presidenta Ayuso “pida perdón” y “que haya dimisiones”. Estas dos peticiones ponen de manifiesto la verdadera intención política por absurdas, y parece que todo se encamina a alborotar la sanidad en Madrid.

“Si una de las quejas es la falta de médicos en todo el país, ¿no debería la ministra aportar soluciones desde sus competencias en lugar de criticar a la consejería de sanidad de Madrid?”

En ausencia de un líder en los socialistas de Madrid, la ministra de sanidad Carolina Darias ha entrado sorprendentemente en el conflicto, utilizando su comparecencia tras el reciente Consejo Interterritorial del SNS. Si una de las quejas es la falta de médicos en todo el país, ¿no debería la ministra aportar soluciones desde sus competencias en lugar de criticar a la consejería de sanidad de Madrid?

El consejero de sanidad, por el diálogo

Por su lado, el consejero de sanidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, se caracteriza por ser una persona dialogante. Por ello, suena raro pedir su dimisión tras la reunión mantenida el viernes 11 de noviembre, como ha solicitado una beligerante AMYTS. El sindicato AMYTS se ha mostrado en las reuniones poco dispuesto a aportar soluciones y su petición de dimisión lo deja en evidencia. El consejero de sanidad Ruiz Escudero ha respondido de forma clara a este sindicato: “esto no va de dimisiones sino de solucionar un problema”. La cuestión es que es difícil solucionar lo que no quiere resolverse por una parte de los movilizados.

Una alternativa en estos 34 centros es la virtualidad que ha planteado la comunidad de Madrid. De esta forma funcionarían con teleasistencia, que parece una opción y ya se está utilizando desde la pandemia en el resto del sistema sanitario. Parece extraño que un plan de teleasistencia en 34 PAC pueda ser objeto de este revuelo, por eso parece que la mecha de los PAC se utiliza de base para dar salida a los problemas universales de la atención primaria en España.

Sabemos desde antes de verano que la sanidad en Madrid, y especialmente la atención primaria, iba a ser objeto de ataques de marcado carácter político. Un pretexto que va a continuar hasta las elecciones de mayo de 2023. Se podrán ir apagando fuegos, pero la mecha se volverá a encender, porque la firme voluntad de un conflicto político supera al interés por encontrar soluciones para mejorar y facilitar tanto la atención primaria a los pacientes como la situación de los profesionales de los PAC en Madrid.