No hemos pasado aún la primera ola, y tampoco alcanzado el consenso para la reconstrucción

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Es hora de dialogar y ceder, de acordar y cooperar en un gran pacto que, al menos, nos haga creer que no murieron por nada.

Como todas las pandemias de una vez en un siglo, la rapidez con la que el SARS-CoV-2 se disemina sigue sorprendiendo. O no.

GM llevaba a su portada de la edición impresa el 27 de enero la preocupación mundial de la OMS por el brote de Wuhan y que España “ponía a prueba su protocolo de actuación” frente a “coronavirus como SARS o MERS”.

El 27 de enero GM decia que se ponía “a prueba el protocolo contra los coronavirus como SARS o MERS”.

Pero no iban a ser iguales, y España junto al resto de países, se iban a dar cuenta pronto. Dos semanas antes comenzando un 2020 al uso, la noticia de portada de GM se refería a los mismos retos sanitarios pendientes con el comienzo del año.

Ahora muchos echan de menos la rutina que nos ha robado la nueva normalidad.

Como si la rutina nos golpeara con las mismas necesidades en materia de salud que siempre. Y ahora muchos echan de menos la rutina que nos ha robado la nueva normalidad. La extraordinaria rutina que nos hacía estar seguros y felices, al menos con la felicidad de siempre.

Y eso le recordábamos desde GM al nuevo Gobierno de coalición: que había asuntos crónicos en sanidad que arreglar y que no podían demorarse más.

El coronavirus sigue y seguirá mucho tiempo

Pero el mundo entero, ciertamente, ha sufrido y sigue sufriendo el azote de la primera ola un virus que se resiste. No parece sucumbir, al menos como se esperaba, a la alta temperatura veraniega, a los rayos UV del verano o a los confinamientos.

No se trata de la segunda ola, ni mucho menos. Son restos de una primera ola que sigue azotando a la mayoría del mundo, aunque de distinta manera.

Que se resista el SARS-CoV-2 no quiere decir que no se esté conteniendo, pero no cabe duda que nos va a acompañar durante mucho tiempo, un tiempo medido en años. A pesar de que las cosas ya están encauzadas en España y en el resto de Europa, vamos a convivir con el coronavirus, al menos, hasta bien avanzado 2021.

La portada realiza un homenaje in memoriam a los médicos y médicas que han perdido la vida

Del 27 de enero de 2020 pasamos a la portada que hoy 6 de julio realiza un homenaje in memoriam de los médicos y médicas que han perdido la vida durante el ejercicio de su profesión en esta pandemia.

Y lo hacemos cuando acaba la Comisión para la Reconstrucción del Congreso de realizar su primera votación. No ha habido unanimidad, aunque todos confían en alcanzar algo parecido a un pacto antes del 22 de julio.

La rutina de la discordia y del desacuerdo parece que no nos ha dejado

La rutina de la discordia y del desacuerdo parece que no nos ha dejado. La historia recordará estos días y a los fallecidos por cualquier causa relacionada directamente o no por la Covid-19, y a los profesionales sanitarios de la portada de GM. Sus nombres, uno a uno, nos recuerda que han muerto sabiendo el riesgo que asumían, y antes de hacerlo habrán salvado otras vidas sin duda.

Les debemos un acuerdo

Desde las urgencias, desde las plantas, las UCIs…cada día duro les aplaudíamos y mostrábamos nuestra gratitud. Por esto mismo, a todos ellos y ellas les debemos un acuerdo.

Por los pacientes que han fallecido por la Covid-19, de manera directa o indirecta, les debemos un acuerdo.

Todos los muertos son nuestros. Son nuestros vecinos y vecinas, nuestros familiares. Se preocuparon por los vivos, y ahora deberíamos preguntarnos si los muertos hubieran querido un Parlamento sin consenso.

Alguno estaría asqueado o asqueada de anteponer la ideología de partido a lo importante. Alguno no votaría si quiera, pero seguro que querrían un acuerdo para evitar que volvamos a estar desprevenidos, para estar mejor preparados. Y estaremos mejor preparados unidos.

Todas las ideas que los grupos parlamentarios han lanzado deben combinarse y deben alejarse las que no son más que ideología. Hay que dejar paso a la ciencia, como decía el presidente de la Comisón de Sanidad del Senado, Modesto Pose.

La ciencia nos llevará a la eficacia, la equidad y la prioridad. Es hora de recoger las propuestas para la reconstrucción que cumplan estos requisitos. Es hora de dialogar y ceder, de acordar y cooperar en un gran pacto que, al menos, nos haga creer que no murieron por nada.