Europa ya piensa en la próxima pandemia

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El primer Plan de Trabajo de la HERA tratará de coordinar acciones ante amenazas sanitarias que cruzan las fronteras.

Todo va encaminado a cambiar el paradigma que hasta antes de 2020 prevalecía en la Unión Europea: que la salud era un asunto de cada Estado. La UE camina hacia el enfoque “One Health” y trata de evitar que cada país resuelva problemas globales a su manera. Dicho enfoque trata de aunar la salud humana, la salud animal y la salud ambiental como pilares del bienestar.

Y no cabe duda que ante zoonosis que se convierten en epidemias o en pandemias, es necesario establecer los mecanismos para que todos los recursos que sean necesarios esté listos para ser utilizados.

La Autoridad Europea de Preparación y Respuestas ante Emergencias Sanitarias (HERA) ha sido creada por la Comisión Europea para responder a situaciones como la pandemia de COVID-19. El presupuesto anual está dotado de 1.300 millones de euros para este año. Un presupuesto que incluye capítulos médicos, vigilancia epidemiológica y el desarrollo de distintas estrategias de alerta y prevención. Pero la HERA pretende ser un referente mundial ante amenazas futuras.

Trabajo transversal

Las respuestas eficaces deben contar con otras entidades y compañías que puedan facilitar las mismas. La mitad del presupuesto está dedicado a comprar y almacenar productos sanitarios y medicamentos. Además de necesitar tecnología, se pretende que exista la capacidad y flexibilidad para activar una red de fabricación en caso de emergencia. Para la investigación y desarrollo de contramedidas médicas, la UE destinará 300 millones de euros. Dada la relevancia de los equipos de protección individual, las mejoras en estos o en cualquier elemento que garantice la seguridad sería de elevado interés.

Ensayos clínicos

Es preciso pensar en los primeros días de una pandemia. Cuando no se tiene información clínica, los clínicos necesitan compartir datos y crear una red que pueda investigar y buscar respuestas en tiempo real. Los protocolos que se ponen en marcha para atender a los pacientes en pandemia necesitan de la mayor fiabilidad que permita la evidencia científica. Por eso, la investigación clínica resulta crucial. La puesta en marcha de estudios coordinados y en red de manera urgente puede ser la diferencia entre el desastre y el control de la pandemia en los primero momentos.

Otros peligros bajo vigilancia

Pero hay otros peligros que afectan a la salud humana, como el medio ambiente. La contaminación ambiental es ya una causa de morbimortalidad establecida y es preciso realizar las actuaciones necesarias para minimizar su impacto. La Alianza contra el Cambio Climático pretende también establecer el impacto sobre la actividad asistencial.

Porque debemos tener en cuenta que en casos de emergencias como una pandemia, hay dos circunstancias que deben ser igualmente atendidas. Una es el control, de la enfermedad y su manejo. Pero otro es el impacto en la actividad asistencial que priva de la asistencia a las personas con otras patologías que son desplazadas. Y eso se puede producir de forma aguda, como en una pandemia repentina, o de forma lenta con la contaminación ambiental.