Por Pilar Manchón Gabás, Regional Medical Director de Affidea España

Aunque nos pese, el cáncer es una enfermedad que muchos de nosotros vamos a sufrir. Según las estadísticas, uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres padeceremos alguna de estas patologías a lo largo de nuestra vida. La edad cada vez más prologada y otros factores de riesgo ligados a nuestro un estilo de vida nos han llevado a estas cifras, en parte evitables.

La edad cada vez más prologada y otros factores de riesgo ligados a nuestro un estilo de vida nos han llevado a estas cifras, en parte evitables.

Dicho esto, lo cierto es que el cáncer sin ser una dolencia sencilla de abordar, cada vez es más una enfermedad de supervivientes. Un aspecto en el que la innovación juega un papel muy importante, relacionada con las diferentes terapias que se manejan y que se están desarrollando y también con las tecnologías de detección precoz.

Sobre este último punto, siguen siendo las tecnologías de diagnóstico por imagen las imprescindibles en la lucha contra el cáncer. Estas herramientas son cada vez imágenes de mayor resolución morfológica y sobretodo en resonancia magnética ya es posible una visión molecular y celular de lo que ocurre en los tumores. Pero ya no sólo podemos analizar las imágenes, tenemos los datos que están detrás de cada imagen y de cada paciente. Estamos empezando a trabajar con tecnologías de Smart data y de inteligencia artificial (IA) que nos ayudarán a ser mejores, esperando que nos permitan avanzar el diagnóstico a periodos preclínicos dando oportunidad a mejores resultados en el tratamiento.

En radiología trabajamos con compañías como Fujifilm, que lleva desde su nacimiento en 1934 comprometida con la innovación en el campo de la imagen, no sólo en todo el espectro relacionado con la fotografía, también en tecnología sanitaria y de la salud, entre otros.

Gracias a su apuesta por la innovación en el diagnóstico por imagen, en estos momentos contamos con equipos de mamografía 3D con tomosíntesis, por ejemplo, para dar cobertura en la lucha contra el cáncer de mama. De hecho, falta poco para que veamos como se generaliza en este campo oncológico el uso de mamografías con contraste, que nos van a ayudar a localizar y visualizar aquellos tumores que quedan ocultos en la mamografía.
Las novedades tecnológicas en este ámbito avanzan a una velocidad increíble y cada vez son más cómodas tanto para el paciente como para los sanitarios que las manejan. A la industria le pedimos que cada vez enfoque su innovación en las personas.

Hablamos de innovación vinculada no sólo al tratamiento de un tumor o una enfermedad, sino también al cuidado y la atención al paciente de una forma más humana, buscando su supervivencia y, al mismo tiempo, mejorar su cantidad y calidad de vida.


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