Familias y colegios en el correcto diagnóstico de la TDAH

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Encuentro

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una patología crónica presente en todas las fases de la vida. El encuentro organizado por Takeda con el apoyo de Fundamed y Mujeres de la Sanidad ha permitido analizar el periodo de esta patología entre la niñez y la adolescencia.

Como en cualquier proceso patológico, el diagnóstico precoz resulta muy importante. Y es que en el caso de las niñas el TDAH se manfiesta de manera distinta, de una forma más instrospectiva. Esto se observa en que los niños tienen un componente más hiperactivo y las niñas el componente que prevalece es más el déficit de atención. Esto contribuye a un peor diagnóstico en niñas.

El TDAH puede permanecer oculto por otras comorbilidades que confunden el diagnóstico: dificultad de regulación emocional, aparición de tratornos de conductas o autolesiones, etc. Pero es preciso que tanto desde el Colegio como desde la familia se estén atentos a estas circunstancias.

Colaboración entre especialistas

Una vez detectado de manera conveniente, serán los especialistas en psiquiatria infantil quienes pueden realizar el mejor seguimiento. Pero no debería interrumpirse en la edad adulta, y establecer programas de transición. Como en todo, los modelos de colaboración entre las distintas especialidades deben ayudar a que las niñas puedan seguir siendo acompañadas en su patología.

“Los ejemplos de mujeres jóvenes que consiguen avanzar en sus objetivos personales de desarrollo de sus vidas, de sus metas y sus logros, son la pieza esencial para desestigmatizar el TDAH”

Sin diagnóstico no hay una vida normal

La experiencia dice que el resultado de pasar por alto una TDAH es devastador para quien la sufre. En el caso de las niñas, con más riesgo de que el diagnóstico pase por alto, el impacto es muy relevante. No diagnosticar de manera temprana las conduce al fracaso de las relaciones personales, de los estudios y de la propia vida de las niñas. No, nadie muere de un trastorno de TDAH, pero no es menos cierto que no te deja vivir, no te deja llegar a ser quien debes ser.

He conocido de primera mano el testimonio de una chica con TDAH que es capaz de realizar un examen en ingeniería sin más problemas, aprobando con nota. Sin embargo, cuando no está controlada adecuadamente no es capaz de entender ni siquiera la pregunta del examen. La ansiedad se apodera de su mente y fracasa.

Los ejemplos de mujeres jóvenes que consiguen avanzar en sus objetivos personales de desarrollo de sus vidas, de sus metas y sus logros, son la pieza esencial para desestigmatizar el TDAH, aseguran los expertos.

Es cierto que el TDAH está infradiagnosticado, infrarreconocido e infratratado. Y con ellos perdemos mentes y vidas brillantes que no podrán desarrollarse como personas en toda su plenitud. Pero la cartera de servicios y la psiquiatria española están preparadas y conscientes del problema y se orientan a su detección.

Es preciso que el ámbito académico y el familiar sean parte, una vez más, del adecuado reconocimiento para facilitar la vida de las niñas y niños con TDAH.