Hace apenas cuatro semanas, el 2 de noviembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaba de la presencia de una nueva cepa B1.1.529, clasificada como VOC (Variant of Concern) y bautizada posteriormente como Ómicron. Es la quinta versión del virus SARS-CoV-2, y la sociedad y la economía volvieron a sacudirse de nuevo.

La web de Gaceta Médica era visitada en unas horas ayer por 125.000 usuarios en un sólo día, con la noticia “A partir de qué día detectan los test de antigenos la variante Ómicron“, lo que refleja la preocupación por esta variante. Farmacias y Atención Primaria están desbordados por la demanda de test diagnósticos.

Brotes rápidos

Sudáfrica informaba de brotes aislados que tenían una característica nueva: una rápida y elevada incidencia. El sistema de vigilancia mundial de variantes de SARS-CoV-2, que incluye sus datos en GISAID, ha secuenciado y archivado más de 5,6 millones de genomas del virus pandémico.

La nueva variante sudafricana se caracterizó muy distinta de la cepa de Wuhan originaria, con más de 50 mutaciones, 10 de las cuales no se han visto en ninguna otra VOC, de las que 35 son de la proteína Spike (S1). Beta, Alfa y Delta presentan sólo entre 5 y 15 mutaciones en S1.

“Entramos en 2022 en la nueva era de Ómicron”

Las mutaciones de Ómicron disminuyen algo la eficacia de las vacunas actuales, pero éstas continúan haciendo su trabajo. En apenas 4 semanas desde su primera caracterización en Sudáfrica se ha hecho predominante, además de en Sudáfrica, en Reino Unido. En España, Ómicron es hoy responsable del 50% de los contagios en Madrid y Barcelona, y se convertirá en dominante en escaso días o semanas semanas en todo el país.

Alemania aún resiste a Ómicron, pero en enero ya cuentan sus autoridades sanitarias con una explosión de contagios debido a que será también la predominante. Entramos en 2022 en la era de Ómicron en el mundo.

La razón por la que una variante predomina sobre otras, según los expertos, son los factores ambientales, probablemente. Alfa se disemino por Europa pero nunca por Sudáfrica. Sudáfrica sufrió un brote de beta a finales de 2020, pero no llegó a ser la cepa predominante. Delta fue detectada en India por primera vez y se convirtió en la causante de nuevas olas en todo el mundo, hasta hoy.

Hace apenas 4 semanas nos preguntábamos si Ómicron sería capaz de desplazar a Delta, y ahora ya sabemos que ha dado un vuelco a la pandemia, incrementando los contagios hasta niveles nunca vistos, y disminuyendo su gravedad.

Ómicron: más distinta que ninguna otra

Ómicron es la variante más distinta hasta ahora. Entra mejor en las células eucariotas y evita los anticuerpos con más eficacia que sus parientes cercanos, como Delta. Pero un 97% de su genoma es el de la cepa original de Wuhan, y las Células T de las personas son eficaces en su defensa, dicen los expertos.

“SARS-CoV-2 no se va a ir sin presentar batalla, antes de convertirse en poco más que un resfriado”

Las personas completamente vacunadas y con dosis de refuerzo están en disposición de afrontar mejor su defensa. Entrar mejor en las células y evitar algo más los anticuerpos es la combinación que está haciendo disparar los contagios en el mundo. Y nos ha recordado que el SARS-CoV-2 no se va a ir sin presentar batalla, antes de convertirse en un poco más que un resfriado.

Los estudios puestos en marcha confirman que la nueva variante ha seguido el camino predicho por los epidemiólogos: la idea es que la COVID-19 se convertirá en una enfermedad endémica en el mundo occidental.

Para ello sería similar al resfriado, causado por un Rinovirus, unos síntomas en su mayoría autolimitados que pueden incluir febrícula y dolor de cabeza que en 2 ó 3 días se resuelve.

Colapso de la atención primaria

Ante un escenario de mucho contagios leves, la Atención Primaria y las farmacias se llenan de personas que quieren un diagnóstico.

Ómicron nos  recuerda que en casa se puede estar y aislarse, y salvo que los síntomas sean severos, es mejor estar confinado.

Cómo afectará a la actividad de las empresas es una preocupación. Francia teme un colapso de servicios esenciales para enero de 2022, y las bajas se multiplican cada día, batiendo nuevos records de contagios diarios en todos los países.

La realidad es que se están observando síntomas leves, aunque continúan las hospitalizaciones por el elevado número, pero también las altas hospitalarias son más rápidas y no hay colapso por ocupación de camas. En las UCIs de algunas CC.AA. sí hay preocupación, y ya superan un tercio de las camas de cuidados intensivos.

La probabilidad de neumonía bilateral, frecuente en la COVID-19 causada por Delta que ingresan en hospital, es muy infrecuente con Ómicron.

Con todo, muchos contagios significa más personas en riesgo de hospitalización y muerte. Y aunque lo deseemos, Ómicron aún no causa una COVID-19 similar a un resfriado común de manera general.

Medidas para el fin de la pandemia: queso gruyere

Como han asegurado los expertos, las medidas eficaces contra la COVID-19 son como un queso gruyere. La “estrategia del queso suizo” explica que cada agujero es espacio libre para el contagio y para impedir el mismo hay que trabajar en todas las capas; si una medida falla puede resultar eficaz otra.

Mascarillas, distancia, higiene, espacios cerrados, vacunación, refuerzo con nuevas dosis…y vuelta a empezar. La estrategia “Do-it-all” (“hacerlo todo”) está siendo impulsada por distintos grupos de epidemiólogos y recomendada por la OMS.

Si se sigue con esa estrategia de manera completa, estaríamos en disposición de acabar con la pandemia en 2022, dejándola como un proceso respiratorio infeccioso común a otros virus.

En este final deseado podría ser un acelerador una nueva vacuna para mediados de 2022 con mayor eficacia sobre la variantes predominante, y que Ómicron se quede una larga temporada hasta ser acorralado. Eso sí, Delta comenzó a detectarse a finales de 2020 en India, por lo que deberíamos estar libres de una nueva VOC dominante durante un año, al menos.

En este tiempo podrían las nuevas vacunas eficaces arrinconar al virus. Aunque Ómicron ha vuelto a sorprender al ser humano, quizás en 2022 podamos sorprender nosotros al SARS-CoV-2. Un deseo para 2022 y todo un regalo de Reyes Magos.