Tribuna Enfermera, por Diego Ayuso, secretario general del Consejo General de Enfermería de España.

La población española está altamente envejecida, con una alta prevalencia de enfermedades crónicas y muchas personas padecen pluripatologías, en este escenario la enfermedad crónica es la causa del 60% de muertes a nivel mundial y desencadena el 75% del gasto sanitario.

El modelo sanitario español es de los mejores del mundo en la atención aguda hospitalaria, pero con e escenario poblacional comentado es preciso reenfocar el sistema de salud hacia la atención a la cronicidad y las personas mayores con enfermedad crónica, priorizando la educación sanitaria y para la salud, mejorando la atención primaria y la salud pública.

Las enfermeras y los enfermeros somos profesionales referentes y claves en la atención y cuidados a este tipo de pacientes, en todos los ámbitos asistenciales el hospitalario, la atención primaria, el sector sociosanitario y el residencial.

Las especialidades de enfermería se encuentran a medio desarrollar después de 18 años del último RD de especialidades 450/2005, y esto es lamentable ya que el impulso de las especialidades enfermeras mejoraría las prestaciones sanitarias y la calidad del sistema de salud, siendo la especialidad de Enfermería Geriátrica y la de enfermería en Atención Familiar y Comunitaria las dos especialidades que más aportarían a la atención de pacientes con patologías crónicas.

Los diplomas de acreditación también son una línea clave de desarrollo de competencias enfermeras, e igualmente es un tema que se encuentra estancado desde su publicación RD 639/2015.

Por otra parte, las enfermeras gestoras de casos y de enlace o continuidad asistencial juegan un papel muy relevante en la atención de personas con patologías crónicas, mejorando la calidad de vida y consiguiendo resultados en salud muy satisfactorios como la reducción de complicaciones, reingresos hospitalarios y reagudizaciones de procesos patológicos en las CC.AA. donde están implantadas, y por tanto, es un modelo a seguir impulsando en todo el territorio nacional.

Dentro del cambio de modelo sanitario en estos momentos es importante avanzar en la implantación de enfermeras escolares, dado que pueden aportar a los niños en edad escolar y adolescentes, educación sanitaria y para la salud, y la adquisición de hábitos de vida saludables consiguiendo una sociedad futura más sana y con menos cronicidad. España tiene una enfermera escolar por cada 8.500 alumnos y en EE.UU. hay una enfermera escolar por cada 750 alumnos, por tanto, tenemos mucho por hacer si queremos que las generaciones presentes y futuras reciban los cuidados y la atención que merecen los ciudadanos de una sociedad avanzada. ¿Están nuestros gobernantes dispuestos a acometer las reformas que necesita el sistema? Nada invita al optimismo.