La nueva propuesta de evaluación de medicamentos por parte del ministerio de sanidad es un asunto que provoca no pocas fricciones entre profesionales del sector. Ha habido matizaciones por parte de un numeroso grupo de 300 economistas, farmacéuticos de hospital (FH) y médicos a la evaluación económica (Revalmed) anunciada por el ministerio de sanidad. Dichas matizaciones tenían que ver con incluir más conocimiento y especialistas de otros ámbitos en las evaluaciones. De hecho, llegaban a proponer crear un NICE español, aprovechando los fondos europeos disponibles.

Un proceso más ágil y transparente
El nuevo Revalmed fue presentado por el ministerio de sanidad a través de la DG de Cartera Común del SNS y Farmacia. El mismo trata de responder a la necesaria revisión del sistema actual, que debe mejorar en transparencia y agilidad de la evaluación económica de medicamentos. Por ello, existen dudasrazonables que provienen del propio sector, incluyendo a médicos especialistas y a las propias compañías.
La intención del ministerio de sanidad, según ha indicado la propia DG Patricia Lacruz, reside en alcanzar una evaluación rigurosa y con un proceso claro y fluído. No obstante, existen dudas de que Revalmed pueda lograr ese propósito, a juzgar por las críticas, comentarios y declaraciones vertidas desde distintos ámbitos del sector. De cómo se manejen estas discrepancias dependerá el éxito final de una necesidad que todo el sector reconoce: mejorar la actual evaluación económica de los medicamentos.

El papel incuestionable de la farmacia de hospital
Pero en los hospitales, el día a día está más alejado de las disputas metodológicas. La farmacia de hospital se ha ganado por derecho propio un papel clave en la atención sanitaria. Las comisiones de Farmacia, entre otras, respaldan el reconocimiento de esta labor, su alta competencia y su formación especializada.
Pero cuando hablamos de evaluar medicamentos a nivel del Estado, es distinto. Una evaluación requiere de un expertise que vá más allá del propio medicamento.

Economistas de la salud y especialistas médicos deben ser parte activa de esa evaluación, y es lo que reclaman. Pero no deberíamos convertir un problema de discrepancias en la metodología con una disputa entre profesionales. Si está ocurriendo es porque no se está planificando ni anunciando la nueva evaluación de manera inclusiva, si se me permite la palabra.

“Lo que se duda, en el fondo y según interpreto, es si un grupo de FH deben tener la exclusiva competencia otorgada por el ministerio”

Facme en desacuerdo con el decálogo de la SEFH

Las dudas de Facme sobre la evaluación económica de medicamentos planteada no cuestiona la capacitación de la FH en relación al medicamento. Lo que se duda, en el fondo y según interpreto, es si un grupo de FH deben tener la exclusiva competencia otorgada por el ministerio. Y es una duda razonable.
Que sea sólo el grupo Génesis, que forma parte de la SEFH, el que evaluará los medicamentos en su aspecto económico para el ministerio de sanidad, no debe mezclarse con la competencia de la farmacia de hospital. Y no es el objeto de disputa, o no debería serlo entre sociedades y entidades científicas.
Es preciso definir el papel de las sociedades científicas, los investigadores y especialistas que conocen tanto la patología como los ensayos clínicos a revisar. Sin esta información complementaria, la evaluación económica tampoco tiene sentido. Y completar los equipos de funcionarios con alta experiencia en la DG de Cartera Común y Farmacia. El Grupo Génesis está preparado como el resto de la FH, pero una evaluación debe dar más juego a más disciplinas, y eso está aún por aclarar.