El Congreso propone y el ministerio de sanidad no da señales

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El Congreso de los diputados y su comisión de sanidad ha propuesto muchas iniciativas en materia de cáncer. El ministerio de sanidad no da señales de recoger e interesarse, al menos, por las mismas.

Llevamos meses de intensa actividad parlamentaria en materia sanitaria. Es cierto que la produccion legislativa no pasa por un buen momento (de hecho es muy escasa) y en el cajon se quedarán muchas normas necesarias. Hay debate pero no hay legislación ni productividad en este ámbito.

Pero hay otras propuestas, proposiciones no de Ley, que se dirigen al ministerio de sanidad para que tome nota. Pero la Cámara Baja, y los grupos parlamentarios, sí están escuchando al sector y tomando nota de las necesidades de profesionales sanitarios y pacientes. En materia de cáncer, el Congreso y la Comision de Sanidad están dando muestras de conocer las prioridades. Preguntas, propuestas, PNL e intervenciones en actos en el Congreso y sesiones de la comisión de sanidad son buena muestra de esto.

En materia de cáncer, el Congreso y la Comision de Sanidad están dando muestras de conocer las prioridades

Esta edición de GM se centra en el día mundial del cáncer que se celebra en el mes de febrero. Es momento de reconocer que en materia de cáncer se está diciendo alto y claro qué se necesita por parte de los que cada día abordan la asistencia sanitaria, la prevención y la investigación.

Y estas organizaciones son todas las sociedades científicas de oncología y oncohematología de todas las disciplinas, médicas, farmacéuticas y de enfermería. Pero hay más, los grupos de investigación, las fundaciones, las alianzas entre distintas entidades y las propias organizaciones de pacientes. Y todas está explicando con claridad y de forma transparente cómo avanzar en la atención de una patología que se prevé ocasione más de 270.000 nuevos casos sólo en España en este 2023.

“hay que felicitar al Congreso de los diputados por no sólo debatir, sino por escuchar desde la Cámara, desde la comisión y desde las portavocías de sanidad a todas las fuentes primarias”

Un Congreso activo

Por esta razón, hay que felicitar al Congreso de los diputados por no sólo debatir, sino por escuchar desde la Cámara, desde la comisión y desde las portavocías de sanidad a todas las fuentes primarias. Estos expertos y expertas facilitan que el Congreso haga tan bien su trabajo, y en especial lo relacionado con el cáncer.

Preguntas y proposiciones desde la Cámara baja son la muestra del apoyo e impulso, en la mayoría de los casos, de cuestiones de interés común para afrontar el reto del cáncer. La reciente PNL aprobada en la Cámara baja es otro ejemplo. El poder legislativo hace su trabajo pero ahora falta que el Gobierno de España haga el suyo.

Estrategia Nacional de cáncer

Una vez aprobada la Estrategia Nacional de Cáncer el trabajo no sólo no ha terminado, sino que debe continuar. Si asuntos como VIH o trasplantes tienen coordinadores y responsables ministeriales, ¿cómo el cáncer no tiene un comisionado o coordinador que se asegure de que el ministerio recoge las propuestas del sector sanitario?

No quiero olvidarme del Senado, que ha dado muestras también de su preocupación por el impacto de la Covid19 en el cáncer, entre otras cuestiones.

Si estamos de acuerdo que el legislativo está a la altura que se espera en atender y poner soluciones al reto del cáncer, es preciso que el ministerio esté a la altura de los parlamentarios. Las PNL y demás iniciativas no pueden volver a caer en saco roto. Si nada ocurre es que estamos ante un ministerio de sanidad sordo o incapaz.

La presidencia española

De seguir así, sería una tremenda irresponsabilidad por parte de un ministerio de sanidad que parece descabezado, un año más. De hecho, entrará la nueva ministra de sanidad en la presidencia española de la UE con la prioridad del cáncer, pero sin hacer los deberes en su propio territorio, al menos, sin atender o dar señales de recoger los asuntos que es preciso abordar.

Si nos queremos asimilar a los países de la UE, empecemos por identificar una persona con alto rango que se ocupe del cáncer, como ocurre en nuestro entorno.

El ministerio debe liderar, coordinar con las CC.AA. y mantener un contacto fluido en relación a una de sus prioridades, el cáncer. Pero si esto no lo hace en España, le será muy complicado realizar esa tarea durante la presidencia española, liderando las reuniones con los ministros y mnistras de sanidad de los otros 26 países.

España cuenta con coordinadores de los planes oncológicos en las CC.AA. y deberían tener un homólogo u homóloga en el ministerio, como el que coordina el plan de VIH o la directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Esto sería determinante para recuperar el tiempo perdido y conocer la realidad de las CC.AA.

Tener un diálogo intenso con los profesionales sanitarios a todos los niveles asistenciales, fundaciones, sociedades científicas, ONGs, compañías y grupos de investigación, entre otros, se hace imprescindible. Eso sí sería la escucha del ministerio de sanidad que ahora brilla por su ausencia.