El cáncer colorrectal (CCR) que afecta predominantemente a personas mayores, está emergiendo como una amenaza para los menores de 50 años. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el cáncer colorrectal es uno de los más comunes en España, y se esperan más de 44.000 nuevos casos de CCR cada año. Resulta alarmante el aumento del 51% en la incidencia de este cáncer en personas jóvenes desde la década de 1990. Esta tendencia, si no se revierte, puede convertir al cáncer colorrectal en la principal causa de muerte en la franja de edad de 20 a 49 años para 2030 en occidente.

Causas y riesgo

Diversos factores pueden ser responsables de este alarmante incremento. Los riesgos hereditarios solo representan una minoría de los casos. Más preocupante es la falta de cribados efectivos en la población joven. La baja adherencia a las pruebas de detección, como las colonoscopias y las pruebas de heces, es un problema persistente. En Europa, menos del 30% de las personas invitadas a participar en programas de cribado aceptan hacerlo, una cifra significativamente menor en comparación con el cribado del cáncer de mama, que tiene una adherencia dos o tres veces mayor.

Los estilos de vida modernos también parecen estar influyendo. Se sospecha que la dieta occidental, caracterizada por un alto consumo de carnes procesadas y grasas, junto con la baja actividad física, contribuyen a este aumento. Además, el uso de antibióticos ha sido señalado como un posible factor, aunque esta hipótesis requiere confirmación científica. Los antibióticos pueden alterar la microbiota intestinal, creando potencialmente un ambiente favorable para el desarrollo de cánceres.

Urgencia

Si no se toman medidas inmediatas, el cáncer colorrectal podría convertirse en la principal causa de muerte entre los jóvenes adultos. Los jóvenes diagnosticados con cáncer colorrectal suelen hacerlo en etapas más avanzadas, lo que complica el tratamiento y empeora el pronóstico. Esto subraya la necesidad urgente de mejorar los programas de cribado y fomentar una mayor concienciación sobre los síntomas y factores de riesgo del cáncer colorrectal en la población joven.

Es crucial que el Ministerio de Sanidad en España fortalezca su estructura en relación a los principales problemas de salud. Ya lo hizo con la salud mental y la comisionada nombrada al efecto. Se necesita nombrar un comisionado dedicado específicamente a abordar las urgencias en cáncer, con la capacidad de trabajar con los respectivos coordinadores de cáncer autonómicos. Este comisionado debe tener el mandato de implementar políticas basadas en la evidencia, mejorar los programas de cribado y promover campañas de concienciación pública, entre otras cuestiones.

Prevención y diagnóstico temprano

La prevención y el diagnóstico temprano son nuestras mejores herramientas contra el cáncer colorrectal. Mejorar la tasa de participación en los programas de cribado es esencial. Además, se deben desarrollar estrategias para educar a la población sobre la importancia de un estilo de vida saludable y la reducción de factores de riesgo modificables.

Los avances en la oncología han mejorado significativamente las perspectivas de los pacientes con cáncer gastrointestinal, pero el aumento en los casos de inicio temprano requiere una reevaluación de nuestras estrategias de prevención y tratamiento. Los médicos de atención primaria y los especialistas deben trabajar juntos para identificar a las personas en riesgo y asegurar que se realicen los cribados necesarios.

El cáncer colorrectal en jóvenes es un motivo de gran preocupación. La creciente incidencia y el potencial de convertirse en la principal causa de muerte en adultos jóvenes para 2030 obligan a una acción inmediata y coordinada. Solo con una respuesta integral y proactiva podremos proteger a nuestra población joven de esta amenaza creciente y mejorar los resultados para todos los pacientes con cáncer colorrectal.