En los últimos tiempos el número de médicos jubilados ha crecido de manera exponencial. No ocurre como hace años que los médicos apostaban por una jubilación tardía. Ahora, las malas condiciones laborales obligan a los profesionales sanitarios a plantear su retirada. Así lo avala el informe realizado por coordinador de su Centro de Estudios, Vicente Matas.
Según este estudio, ante la falta de plantilla en muchas especialidades y las muchas jubilaciones que se están produciendo y se producirán en los próximos años, el coordinador considera que es hora de poner soluciones urgentes, incrementando unos años aún más, el número de plazas MIR en determinadas especialidades (tardan cuatro o cinco años en formarse) y mejorando las condiciones del ejercicio profesional, con plazas estables y mejores retribuciones.


En este sentido, ¿está asegurado el relevo generacional? ¿Qué pasará con especialidades como urgencias o infecciosas en las que todavía están a la espera de acreditación?
A corto plazo, otra propuesta pasa por permitir e incentivar a profesionales que voluntariamente lo soliciten prolongar su vida laboral, sobre todo en especialidades que son claramente deficitarias y no tienen especialistas para reponer las jubilaciones.

Para asegurar el relevo generacional proponen aumentar el número de plazas MIR en determinadas especialidades


Más allá del recambio generacional, a nivel salarial el futuro se plantea incierto e inquietante. A un médico en 2022, si cumple con los requisitos y condiciones le correspondería, por las cotizaciones que ha realizado, una pensión de jubilación inicial de 3.143 euros brutos al mes, repartida en 14 pagas. En la práctica, el tope máximo afecta a esta retribución y la pensión que percibirá será de 2.819,18 euros brutos mensuales (14 pagas). Si se aplica una retención aproximada del 21 por ciento, el importe neto se queda en unos 2.225 euros al mes. En este sentido, se cotiza por más de lo que se puede finalmente recibir. Matas insiste en que la profesión médica por su complejidad, dedicación, responsabilidad, estrés…merecería, al igual que otras profesiones tener un factor corrector, así como la posibilidad de una jubilación voluntaria entre los 60 y 70 años. Muchos, además, explica el experto, hacen guardias obligatorias, que supone una jornada adicional.