Cada mes de septiembre comienza un nuevo curso político repleto de incógnitas. Este año, además, el primero que parece librarse por fin de la estela de la COVID-19, transcurrirá en un escenario lleno de luces y sombras. Entre estas últimas, la preocupación por la crisis energética trasciende a todos los niveles. Confiamos en que se den los pasos adecuados para garantizar el suministro en los próximos meses, fundamental para las familias y a nivel empresarial, pero crucial en centros sanitarios repletos de personas vulnerables por la enfermedad.

A pesar de las dificultades, que son parte inherente a la gestión sanitaria, sabemos que en los próximos meses el sol “brillará” en la sanidad española, y lo hará a todos los niveles, gobierno central y regionales, al menos en el plano de las palabras y las promesas.

José Polo, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) lo verbaliza a la perfección en un artículo que publicamos esta semana en el que dos de las sociedades científicas de atención primaria nos trasladan sus augurios de cara al próximo otoño. 2023 es un año electoral y hemos de estar preparados para escuchar promesas y anuncios de toda clase, advierte. Otra cosa es que luego se materialicen, indica con resignación.

Promesas y logros marcarán el inicio del curso político en la antesala de un gran año electoral como 2023

Es cuestión de semanas que las comunidades autónomas, 13 de ellas tienen su cita electoral el próximo mes de mayo, se afanen en presentar sus mayores logros en materia de sanidad, en la carrera a la reelección de sus gobiernos.

El Ejecutivo central también está en ello. Si el Gobierno de coalición entre el partido socialista y Unidas Podemos aguanta los últimos envites, noviembre de 2023 será el mes de las elecciones generales. Hay un cierto margen todavía para cumplir compromisos ya adquiridos, pero no mucho. ¿Veremos durante esta legislatura la creación de las especialidades de Urgencias y Enfermedades Infecciosas? ¿Se perfilará, en tiempo y forma, una nueva Ley de Garantías capaz de perdurar en el tiempo y proteger la seguridad de los pacientes en la gestión del medicamento? ¿Podrán los profesionales sanitarios en precario ver reducida la tasa de temporalidad de un sector en el que constituye un mal atávico? Estaremos atentos a todo.

Para quienes no hayan reparado, la presidencia española de la Unión Europea en el último semestre de 2023 coincidiría con una parte del proceso electoral, salvo novedades. Sea cual sea el resultado, un Gobierno en funciones marcaría el camino en la última etapa al frente de la UE. Hay mucho en juego, pero las urnas mandan.