La elección MIR en tiempos de ‘cólera’

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Close up of Asian women with hi tech digital technology screen over the eye.

El Ministerio de Sanidad ha sido epicentro informativo en esta última semana. La adjudicación de plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE) para la convocatoria de 2021 ha generado un ambiente de tensión en los últimos días. ¿El motivo? El rechazo de profesionales sanitarios (organizaciones médicas, sindicatos, partidos políticos y comunidades autónomas) y aspirantes al método telemático que ha desarrollado Sanidad. La cuestión es que consideran que “les deja a ciegas” a la hora de elegir.

Tal ha sido el clima de tensión que hace unos días el propio ministerio decidió aclarar con la prensa especializada las dudas surgidas. Bajo la premisa de “pensar distinto y concentrarse en qué quiero ser y no en qué me dan“, Sanidad sigue apostando por esta nueva fórmula. Una cuestión que no convence a los sanitarios, a pesar de las aclaraciones.

Entre los motivos que esgrimen: existe el riesgo de que queden plazas no adjudicadas. Las organizaciones consideran que el procedimiento, propuesto por Sanidad, no cumple con las garantías de calidad, ni de transparencia. Además, consideran que no asegura un proceso justo para los opositores. Estos tienen que realizar una lista organizada en base a sus preferencias. La lista como tal, puede ser modificada durante el periodo de presentación, pero no en el momento como hacían hasta entonces. Es decir, tienen tres semanas para poder reordenar las prioridades.

La respuesta de Sanidad: “Alguien que esté en el puesto 8.000, y quiera ser dermatólogo, puede poner la opción en la lista, pero hay menos probabilidades”, indican.

Los aspirantes creen necesario, por su parte, que se realice en función de las que realmente están libres, ya que el procedimiento actual no permite elegir las plazas de la oferta real. Tener la posibilidad, dicen, de poder “confirmar, rechazar o cambiar de plaza” en tiempo real a través de la plataforma web mediante un mensaje cifrado.

En este escenario, un modelo mixto parece la opción más conciliadora para todas las partes. Un método telemático a tiempo real con, por ejemplo, una videollamada.

Lo cierto es que la apuesta de Sanidad por la digitalización es máxima. La realidad es que es el momento de apostar por estas fórmulas. Si bien, el modelo de adjudicación de plazas clásico tiene un largo recorrido y es necesario atar todos los cabos sueltos. La amenaza de errores informáticos o caída de la red están a la orden del día. Pensar bien en cómo se subsanará y contar con todas las posibilidades es también una realidad prioritaria.