Las vacunas son el pilar fundamental sobre el que se sustentan las políticas de Salud Pública. Así se ha demostrado con la pandemia; de donde debemos extraer aprendizajes. La recuperación de la normalidad económica y social que empieza a atisbase ya será atribuida a la llegada masiva de la vacunación en tiempo récord y al éxito de los programas de vacunación. Con esta idea ha arrancado un año más el ‘V Foro de Salud Pública: Vacunas, ciencia y longevidad’, donde se ha puesto sobre la mesa que en España la prioridad es la Salud Pública y que en este contexto las vacunas son la pieza esencial.

En materia de ciencia, hemos visto esa necesidad de innovación y cómo la tecnología e innovación se ha puesto al servicio de las vacunas. Longevidad: ligado a la esperanza de vida de la población. Como dice el coordinador de este Foro, Ángel Gil de Miguel, “estamos ganándole años a la vida” y ello requiere pensar en la calidad de vida, por ello las vacunas son esenciales.

En todo este puzle, los servicios de prevención han sido una parte esencial. Algo que ha calado en la sociedad. De lo que no hay dudas también es que la crisis sanitaria ha modificado las prioridades y ha puesto el foco en la necesidad de incrementar la inversión en salud pública. El ecosistema ha mutado y ha puesto sobre la mesa el valor de la prevención.

La eficacia de las vacunas ha quedado demostrada con la reducción de las tasas de discapacidad, de dependencia, hospitalización o mortalidad. Sin embargo, todavía queda un largo camino, a pesar de que todo apunta que tras la pandemia las coberturas de vacunación mejorarán, pero el trabajo de campo, para ello, es esencial.

Con todo, como remarca Pilar Aparicio, directora General de Salud Pública, Innovación y Calidad del Ministerio de Sanidad, “la ciencia es clave y ha sido clave en el desarrollo de vacunas”. Por ello, la longevidad es un aspecto clave. De ahí la importancia del calendario vacunal a lo largo de toda la vida. “Somos un país muy longevo y tenemos una larga esperanza de vida”, apunta.

Sin duda, el éxito se escribe con V de vacunas, con V de victoria.