Premios BiC
| viernes, 21 de diciembre de 2018 h |

María Luisa Carcedo ha cumplido sus primeros cien días al frente del Ministerio de Sanidad. La nueva titular recibió la cartera de Carmen Montón —tanto física como metafóricamente— y su gestión ha estado protagonizada por la agenda dibujada por la política valenciana, si bien es cierto que ha dejado su sello personal en las políticas iniciadas por su antecesora. La primera de ellas es la recuperación de la universalidad. Aprobada por Real Decreto-ley, el texto se transformó en un proyecto de ley que esta semana ha cumplido su periodo de enmiendas. El sello de Carcedo se puede vislumbrar en las continuas referencias que hace la actual ministra a la desigualdad. El derecho a la salud es primordial para que las diferencias sociales se acorten y este dogma se ha visto reflejado en las enmiendas presentadas por el grupo parlamentario que sostiene al Gobierno: el PSOE.

Carcedo también ha continuado la senda de Montón en las relaciones con las comunidades autónomas. Se ha reunido bilateralemente con la mayoría de ellas y ha presidido un Consejo Interterritorial en el que se han hecho realidad dos de los trabajos en los que más tiempo llevaba inmerso en Ministerio: el calendario vacunal para toda la vida y el Plan Nacional de Terapias Avanzadas con las CAR-T como protagonistas. De hecho, hace pocos días, Carcedo anunció la financiación de la primera terapia industrial. Pero en este asunto aún faltan cosas por hacer. Esperemos que los centros de referencia no tarden en ser seleccionados y que el principio de equidad e igualdad en el acceso no se vea truncado por fallas en la financiación sanitaria.

Otra de las novedades que han dejado estos cien días ha sido la recuperación de los trabajos en el Decreto de troncalidad. En enero, a finales, la Comisión de Recursos Humanos del Consejo Interterritorial se reunirá para conocer los primeros avances en esta norma así como para tratar uno de los principales puntos negros de la gestión de Carcedo: el olvido hacia el déficit de profesionales. Los consejeros de Sanidad ya le hicieron saber que fue un error de bulto no abordarlos en el Consejo Interterritorial de noviembre (como también la infrafinanciación del sistema) y los profesionales también aprietan al Ministerio por este asunto y sus derechos laborales no restituidos. El nuevo año debe traer el impulso necesario al Ministerio.