No es fácil, en absoluto, imaginar un Sistema Nacional de Salud (SNS) sin la atención primaria. Este miércoles, el Foro de AP ha lanzado una campaña precisamente sobre esa idea. Sin el primer nivel asistencial, afirman, los hospitales colapsarán. Sin atención primaria, advierten, faltará una visión global del paciente. Sin atención primaria, insisten, aumentará la mortalidad por cáncer.

Con estos mensajes contundentes, que se difundirán por las redes sociales de todas las entidades que lo integran (sociedades científicas, sindicatos, estudiantes, etc.) hasta el próximo día de la AP, el 20 de abril, el foro aspira a crear conciencia de la necesidad de proteger, con hechos y no palabras, el primer nivel asistencial. Después de una sexta ola demoledora para los médicos de familia, pediatras y el resto de sus profesionales, el momento vuelve a ser crítico.

Los cálculos de la OMC cifran en 4.700 las plazas de medicina y 1.304 las de pediatría que sería preciso cubrir en el SNS para dotar de los recursos humanos necesarios a la primaria. Con este cálculo, cada médico tendría una asignación de 1.200 tarjetas sanitarias, 800 cada pediatra, mientras las estimaciones del ministerio y las consejerías contemplan como una cifra aceptable las 1.500 tarjetas por médico.
Para contratar a este volumen de profesionales, Hermenegildo Marcos, el vocal de Atención Primaria Rural de la entidad, subrayaba que haría falta una cantidad “irrisoria”: 280 millones de euros para los especialistas de familia y 180 más para los pediatras. “Deben coger el toro por los cuernos y demostrar su voluntad”, espetaba. Otra cosa, eso sí, es que haya médicos a los que poder contratar.

La presentación de esta campaña es, en el fondo, una herramienta más para dar a conocer unos problemas que anclan sus raíces antes de la pandemia y que se agudizan por momentos. Un paso necesario para que la sociedad asuma que no es un problema laboral de los médicos, que repercute en todos como pacientes. Han elevado el tono, después de ver que los mensajes de optimismo y en positivo llevan años cayendo en saco roto.

Mientras el comité de seguimiento del Marco Estratégico de Atención Primaria se reunía a principios de semana con pacientes, profesionales y otros expertos para analizar la evolución y los avances del Plan de Acción , el Foro sigue recibiendo la callada por respuesta del ministerio a su petición de un encuentro, físico o virtual, realizada el pasado mes de abril. Se sabe poco, además, del supuesto marco de co-financiación de este plan que las comunidades y Sanidad deben perfilar para que, por fin, haya recursos sobre la mesa. La primaria sigue estando en la cuerda floja y si alguien sabe cómo hacer para que mantenga el equilibrio habrá que contar con ellos. No hay atajos y nunca es tarde para ello. O quizá sí.