No es fácil adivinar cuando un suceso, un encuentro o un intercambio de ideas y experiencias puede suponer, en la práctica, un punto de inflexión. Con esa expectación, los profesionales de atención primaria aguardaban las conclusiones del I Encuentro Atención Primaria: Retos y Oportunidades celebrado en Gran Canaria. Un encuentro presencial entre ministerio de Sanidad y consejeros y consejeras de comunidades y ciudades autónomas que ha resultado ser un sucedáneo del monográfico sobre atención primaria del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud anunciado hace meses.

En su inauguración, la misma ministra de Sanidad, Carolina Darias, adelantaba que era el momento de sentar las bases para que la atención primaria pudiera recuperar un liderazgo merecido y necesario para el sistema sanitario. Tras el intercambio de ideas y experiencias, lo esperable era obtener una nueva instantánea, una foto de familia, que avalara el apoyo institucional a la necesidad de recomponer una atención primaria duramente golpeada por la pandemia.

Sin embargo, y por detalles que al cierre de esta edición aún no han trascendido, la foto quedará incompleta, una vez más, con el respaldo de un total de 13 comunidades (un número difícil para los supersticiosos) a la Declaración Institucional de Gran Canaria. Seguramente compartan el fondo de la cuestión, pero no la forma.

La declaración insta a las sociedades científicas y al resto de agentes a suscribirla también.

Tiempo al tiempo, por ahora, los portavoces de los profesionales lo que sí tienen muy claro es el diagnóstico, y también el tipo de tratamiento que “prescribirían” a su atención primaria con los ojos cerrados.

Los portavoces de los profesionales abogan por más recursos y nuevos cauces de diálogo que generen el consenso necesario

Esta semana, y con el rumor de este encuentro que no hemos podido confirmar hasta que el propio ministerio lo reveló en su agenda y en redes sociales el mismo jueves por la mañana, el presidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc), Salvador Tranche, detallaba en la Comisión de Sanidad del Senado su fórmula de despegue para la primaria. Ya antes de la pandemia, la recuperación pasaba por la inyección de 4.000 millones de euros, según las estimaciones de la sociedad científica, una buena parte de los cuales irían a parar a contratar nada menos que 7.000 profesionales, según la fórmula planteada.

Pero los recursos son, apenas, una pequeña parte de todo lo que resta por hacer. En el Congreso de Semergen, que ha vuelto a ser presencial esta semana en Zaragoza, el presidente de esta sociedad científica, José Polo, también destacó en una mesa la necesidad de “abrir cauces y foros de diálogo y debate que contribuyan a generar conocimiento y consenso en este momento de transformación de nuestro sistema en el que nos encontramos”. La sociedad ha presentado las principales conclusiones de un grupo multidisciplinar de expertos para consensuar una serie de recomendaciones que contribuyan a la construcción de un nuevo modelo de atención primaria para el Sistema Nacional de Salud, que enriquecerán, predicando con el ejemplo, con las conclusiones de la misma mesa y los resultados de una encuesta realizada a un buen número de sus de socios.