Premios Fundamed
| viernes, 27 de abril de 2018 h |

Defender que en el Consejo Interterritorial (Cisns) se sentaron las bases de la futura Estrategia de Medicina de Precisión es hacer gala de un optimismo desmesurado. Lo único que pudieron ver los consejeros de Sanidad (y que GACETA MÉDICA ofrece a sus lectores en exclusiva) fue un guión cuya pretensión era no alarmar a las comunidades autónomas. Los recelos en estas citas con todo lo que se pueda entender como una invasión de competencias o —en el peor de los casos— como una política recentralizadora son bien conocidos en las entrañas del Ministerio y Dolors Montserrat y Javier Castrodeza prefirieron llevar un guión muy resumido de un documento más completo que descansa en la mesa del secretario general. Aún así, hubo recelos pero la aprobación final del punto del orden del día que abordaba el asunto permite albergar un poco de esperanza por ese ‘todos a una’ que tan poco se ve en la política sanitaria.

A partir de este guión (y del documento más amplio redactado en las entrañas de la Dirección General de Farmacia) la ministra se ha comprometido a establecer una Estrategia en el plazo de 9 a 12 meses. Lo hará mirando al Senado, aspecto que tranquilizará a los expertos ya que la ponencia que se está celebrando en la Cámara Alta es de un nivel altísimo. Sin embargo, a tenor de este guión presentado en el seno del Consejo Interterritorial, quedan aspectos que preocupan, y mucho, a los oncólogos especialmente. El más llamativo es la idea que se desliza de una falta de financiación adicional que un plan de esta envergadura necesita. “Desarrollo a partir de los recursos y capacidades ya existentes”, dice el texto.

Una mirada, aunque sea exigua, hacia el entorno europeo hace pensar que España puede protagonizar el típico quiero y no puedo. Aun queda tiempo por delante y muchas negociaciones pendientes para que una estrategia nacional vea la luz. Sólo queda esperar que el Plan Nacional de Medicina Personalizada no acabe como uno de esos mamotretos aeronáuticos que visten paredes de lujo sin vuelos que le den prestigio. Nuestro Sistema Nacional de Salud es de los mejores del mundo y no se merece un trabajo a medias que no nos siga manteniendo a la vanguardia occidental. Y ejemplos de cómo hacer las cosas bien nos sobran… Miren cómo se renueva la excelencia en los planes de la Organización Nacional de Trasplantes.