Cuidar las vocaciones y las especialidades

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Las vocaciones en medicina se preservan ofreciendo estabilidad, desarrollo profesional y el apoyo a la especialidad. La puerta de entrada a los hospitales que suponen las urgencias hospitalarias es lo suficientemente relevante como para que se haga realidad la especialidad de urgencias y emergencias hospitalarias.

El presidente de la Sociedad de Medicina de Emergencias y Urgencias (SEMES), el Dr. Tato Vázquez, lo ha recordado en estos días en el Senado de España.

La asistencia sanitaria tiene presión asistencial puntual, que es una parte habitual del trabajo de los profesionales. Los médicos y médicas especialistas, y muchas veces en atención primaria, están preparados para trabajar con presión. Una presión puntual es parte de la práctica médica.

Pero una elevada presión asistencial de manera crónica entra dentro de las anomalías. Esta presión incluye factores externos que no podemos controlar, como las infecciones de virus respiratorios de esta temporada, e internos que sí podemos abordar.

Abordar la falta de personal

Pero el hecho de que podamos abordar la falta de personal no quiere decir que se resuelva rápido. Crear especialidades pendientes en España no nos ofrecerá más especialistas pero si la motivación y la vocación que evitará perderlos.

Si queremos una urgencias hospitalarias bien atendidas y motivadas necesitamos la especialidad, tambien crear más plazas y dotar a la atención primaria de los recursos necesarios que eviten la derivación anormal a los hospitales.

Conflictos autonómicos

Pero la realidad es que las CC.AA. están abordando sus propios conflictos sin una puesta en común eficaz. Es preciso el liderazgo del ministerio y del CISNS y ofrecer un plan que garantice las plazas que se requieren en los próximos años. Porque sin plazas suficientes no habrá una asistencia sanitaria de calidad.

El entorno actual facilita las movilizaciones y las presiones de los profesionales sanitarios, o de algunos de ellos, o de una parte de cada colectivo. Las generalizaciones no son apropiadas ni exactas.

La atención primaria y algunos de sus líderes sindicales deben buscar soluciones con honestidad, o perderán el apoyo que reciben y minarán su credibilidad. Los pacientes que acuden a algunos centros de salud en España quizás se pregunten la razón por la que en el hospital son atendidos y por qué en algunos centros de salud hay algunos médicos en huelga.

Todos tienen motivos para reclamar, pero “cuando no sabes a qué puerto te diriges, ningún viento te es favorable“. Los líderes de los sindicatos médicos, que no están aprovechando ningún viento favorable, deben pensar si van a ser capaces de mantener una actitud poco entendible por muchos de los profesionales de atención primaria y por otros colegas especialistas del hospital. Deben llegar a acuerdos y restablecer la atención a los pacientes, y no demorar más el fin de algo que se prolonga excesivamente en algunas CC.AA.

Los responsables ministeriales deberían atender lo que reclaman todos los grupos parlamentarios desde hace años y en distintos momentos: más plazas MIR, más especialistas en donde se sabe y conocen las carencias más urgentes, y no retrasemos más especialidades como urgencias e infecciosas. Más de 1.000 días desde que se declaró la pandemia y seguimos sin estas dos especialidades. ¿Hay alguien ahí?