Premios Fundamed
| jueves, 31 de octubre de 2019 h |

Confiamos en Dios; el resto debe traer datos”. Esta mítica frase es del estadístico William Edwards Deming, un adelantado a su tiempo que supo ver la importancia del buen tratamiento de los datos para tener éxito, y la mencionó la mente no menos preclara de Julio Mayol , director médico del Hospital Clínico San Carlos, en la Sesión de Innovación en Ciencias de la Salud: “Conocimiento en acción” que tuvo lugar durante la entrega de la VII edición de las Becas Gilead a la Investigación Biomédica. La reflexión de Mayol no pudo ser más oportuna en un momento en el que el debate sobre el valor está en auge y en el que está a punto de ver una herramienta como es Valtermed. Mayol comenzó aclarando la (aún existente) confusión existente entre investigación e innovación.

Si investigar es poner dinero para generar conocimiento, innovar es poner conocimiento para generar valor. Ahora bien, ¿qué es valor en salud? Fundamentalmente, dijo, es mayor beneficio en salud con menor daño sobre los resultados en salud que importan a los pacientes. Y eso dividido por la cantidad de dinero invertido, por el tiempo tardado en conseguir el resultado y por la cantidad de energía desperdiciada para generar un resultado positivo.

Todo eso es valor, y si no se mide difícilmente podrá el sistema sanitario (cualquier sistema sanitario) hacer frente a los retos que tiene por delante: la variabilidad, no ya en la práctica clínica, sino en los resultados; la seguridad del paciente; la eliminación del ‘desperdicio’ o gasto superfluo; la generación de inequidades que pueden contribuir a las desigualdades en salud o el necesario foco en la prevención más que en la enfermedad.

La transformación requiere modificaciones importantes, desde los mapas mentales hasta los modelos de negocio, pero sobre todo requiere de las nuevas tecnologías. Nunca hemos tenido a nuestro alcance tantos datos, pero ese ingente volumen oculta también su gran peligro: la veracidad y confianza de la información.

Nunca hemos tenido al alcance tantos datos, pero ese volumen oculta su gran peligro: la veracidad y confianza de los mismos