Premios Fundamed
Santiago de Quiroga Presidente Editor de EG | viernes, 01 de septiembre de 2017 h |

En el último número de Economia de la Salud-€DS, entre otros asuntos interesantes encontramos una entrevista al senador Pepe Martínez Olmos, quien recuerda la deuda sanitaria acumulada de las CC.AA de 38.000 millones de euros. Martínez Olmos estima que el coste del sistema es un 15 por ciento más de lo presupuestado. La oposición destaca estas cifras en el contexto del Gobierno del PP, aunque la decisión de la inversión en Sanidad también depende de las CC.AA. El CES analiza los grandes números de la inversión en sanidad y constata que el gasto en Farmacia se aleja aún de los niveles precrisis que lo situaban por encima del 20 por ciento del gasto sanitario. Con algo más del 15 por ciento actual, se va a tener que hacer frente al incremento de las patologías crónicas, que dice la EPHA (European Public Health Alliance) que absorben más del 80 por ciento de los recursos sanitarios. ¿Es más solidaria la sanidad actual? Durante años nos han trasladado desde una parte del espectro político que la sanidad dejaba de ser universal, o corría el riesgo de dejar de serlo. En 2012 (año del RD 16/2012 que modificó el copago) había 1,5 millones de ciudadanos para los que los medicamentos eran gratuitos. Paradójicamente, la cifra de personas que no pagan nada por sus tratamientos ha ido incrementándose año tras año hasta situarse en 2,3 millones de personas, casi 800.000 personas más en 2016, tras 4 años de aprobación del RD. Es posible que haya otras interpretaciones al profundizar en las cifras, pero el copago ha retrocedido en número de personas, de manera indiscutible y contundente.

Los datos provisionales de 2017 muestran que la recuperación de la inversión en sanidad de las CC.AA se ha incrementado, pero las diferencias territoriales siguen creando una brecha que habrá que abordar, tarde o temprano. Que el País Vasco y Andalucía se sitúen en los dos extremos de la inversión per cápita es asumible, que la brecha sea del 34 por ciento requiere de una reflexión, y algo más. Los españoles no parece que seamos tan iguales en relación a los recursos sanitarios que invierte el estado y los Gobiernos regionales en nosotros. Y si la inversión no es la misma, no es posible ofrecer una sanidad similar. No con un tercio menos de recursos.

La cronicidad y la innovación son una realidad en toda Europa. La expectativa de vida se alarga y la innovacióin permite hacer frente a problemas no resueltos, a un coste alto para los que investigan y para los que adquieren la investigación. Los estados gastan entre el 9 y el 10 por ciento de su PIB en asistencia sanitaria, incluyendo tanto la que es pública como la privada. Es necesario ir más allá de las declaraciones, como afirma la EPHA, y conseguir mover las palancas que hagan de la salud el asunto de los Gobiernos. Porque, en ocasiones, la agenda europea olvida la salud. Eso es exactamente lo que ha pasado con el White Paper del futuro de Europa que Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, ha escrito. La EPHA ha remitido una carta al presidente Juncker solicitando una reunión y resumiendo algunas de las realidades de la UE: el 70 por ciento de los ciudadanos quieren más colaboración en materia sanitaria, como expresaba en Eurobarómetro recientemente. Faltan palancas de cambio.

Sin una política común europea en materia sanitaria será difícil afrontar retos futuros.

Seguiremos la pista…

La cronicidad no requiere de reflexión sino de un abordaje concreto y realista. La AP jugará un papel clave para descargar a la especializada.

En 4 años se ha
incrementado el número de personas que no pagan por sus medicamentos, desde la
aprobación del RD16/2012.

Antonio Tajani (Eurocámara) dice que la elección de la sede de la EMA tendrá también en cuenta un funcionamiento “económico y
eficiente”.

Novartis se adelanta y lanza Kymriah, la primera terapia génica CAR-T, que espera aprobación de la EMA a finales de este año.

La Oncología Clínica
europea se reúne en Madrid y analizarán el gasto y los resultados en salud.

Reino Unido inyecta
recursos para paliar los
efectos del Brexit en el sector Farma.